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Mi libro ¡Ahí no es!

Sé lo que se siente cuando tu corazón se rompe en mil pedazos por la pérdida de un amor que parecía eterno. Sé lo que se siente perderse en el proceso de duelo, cuando una relación sin anestesia previa llega a su final. He estado en ese lado, he llorado, he perdido mi dignidad e incluso autoestima en algunos lugares, por amores fugaces.

2018 fue ese año donde la vida me enseñó que las pérdidas duelen y mucho. Que todos los seres humanos perdemos cosas y personas incluidas también. El desamor puede destrozar, pero, también puede ser lo que necesitamos para ver que quizás nuestra forma de amar no es tan sana como creemos. Nadie nació con un manual de instrucciones para amar y hacerlo bien. Es algo que vamos aprendiendo en el camino.

Escribir me salvó la vida. Fue un bálsamo para apaciguar tanto dolor presente. Escribir fue mi antidepresivo, el analgésico por excelencia que necesitaba para seguir y reconstruir mi vida. Y que bueno que esto ha sido mi adicción en los últimos años.

Ahí no es ¿Qué vas a encontrar?

Un libro emocional para soltar, dejar ir, reconstruir tu concepto sobre el dar y recibir amor. Es un libro para mirar hacia dentro, hacer las paces con las historias del pasado. Para quedarte contigo. Un libro para cuidar de ti. Un libro para llorar, sentir, romperte y sobre todo entender, que no hay nada malo en ti, si alguien DECIDE no seguir a tu lado.

Cuando el desamor llega creemos que ya no somos dignos de recibir amor, más que eso, darlo también. No, la ruptura es un duelo, necesitamos llorar, atravesar por él. Pero eso no significa que debemos poner en pausa nuestra vida. ¿Cuántas veces te has olvidado de ti por una relación que dejó de funcionar?

En el libro hablo de la soledad, ese caos emocional que en muchas ocasiones odiamos o queremos huir de ella. La soledad es aprender a quedarnos con uno mismo. Cuando una ruptura llega, necesitamos ese espacio emocional, para cicatrizar, mirar y descubrir cual es mi RESPONSABILIDAD sobre aquello que dejó de funcionar. Quizás ahí llevabas tiempo soportando cosas que no debíamos soportar por miedo a la soledad.

Con este libro aprenderás que hay personas que entran en tu vida, para salir de ella. Curioso, pero, no todas las personas que dejas entrar en tu vida tienen las intenciones de quedarse. Por cosas de la vida, porque no eres lo que esas personas en realidad querían a largo plazo en sus vidas. Lo sé, lo has intentado para que funcioné, lo has dado todo y darlo todo te ha hecho quedarte sin nada. Error, puedes dar mucho en una relación y eso no significa que tengas que quedarte vacía, das mucho, porque eres mucho y tienes mucho para dar.

En el libro hablo de la dependencia emocional, bendito caos cuando llega y se queda un largo tiempo en nuestra vida. Es fácil caer en ella, incluso no darnos cuenta de que somos dependientes, y que necesitamos de la otra persona para respirar. Salir de la dependencia emocional es un proceso, quizás para esto necesitas ir a terapia, no dudes en hacerlo si llevas tiempo hundida en tu proceso.

En el libro te hablo del duelo, eso que sucede cuando perdemos algo o una persona. Los duelos, duelen y es la evidencia de cómo reaccionamos cuando algo de valor deja de estar en nuestra vida.

Ay, el amor, a veces se convierte en una guerra emocional con uno mismo. A veces trae paz, seguridad, bienestar y ganas de querer apostar por un extraño. El problema no tiene que ver con el amor, tiene que ver con nuestra forma de amar, esos mitos del amor romántico que tenemos tatuados en la piel. Spoiler, no necesitas una media naranja, puedes ser feliz sin tener pareja. Ya eres suficiente. El amor no lo puede todo.

Con este libro aprenderás a perdonarte, algo que no sabemos hacer cuando una relación termina. ¿Qué culpa tienes de que esa persona decidiera irse de tu vida? ¿Qué culpa tienes de que esa persona estando contigo decidiera irse con otra persona? Deja ya de darte tantos latigazos emocionales. Dejó de funcionar, ¿Solo dependía de ti la relación?

Ya eres suficiente y eso lo aprenderás cuando tengas el valor de irte de donde no te quieran. No tienes que suplicar, mendigar, perderte e incluso renunciar a ti para que alguien te quiera. No te quiere ¿Eso no es suficiente para seguir en otros lugares?

El desamor es un espejo para mirar todas nuestras carencias afectivas en el amor. Cuando una relación termina, automáticamente comenzamos a juzgarnos, criticarnos y maldecir al amor. ¿Qué culpa tiene el amor? La otra persona solo ha venido para que veas quién eres cuando amas y encontrarte con esa versión de quién eres cuando otros dejan de quererte.

¡Ahí no es! No es un libro mágico, es un libro para dejar de sufrir por amor. Para sanar desde adentro y ver el amor como algo digno que nos merecemos en nuestra vida.

Te dejo un regalo de lo que podrás encontrar en el libro

Hay amores que no duelen.

Hay amores que no hieren.

Hay amores que no traicionan.

Hay amores que no mienten.

Hay amores que no se desvanecen fácilmente.

Hay amor es que hablas en medio de la tormenta.

Hay amores que acompañan.

Hay amores estables.

¿Te rompieron el corazón?

Agradece por ello, te han quitado la venda de los ojos. Ahora tienes muy claro que no te vas a quedar donde te dan poco de lo mucho que te mereces.

¿Cuándo dejará de doler?

Cuando puedas hablar de lo que te dolió sin llorar.

Cuando ya no tienes necesidad de buscar culpables.

Cuando ya no eres víctima de lo que otros llegaron a hacerte.

Cuando eres tú la que te encargas de CICATRIZAR con amor y las heridas que llevas dentro.

Y si no es el libro que necesites en estos momentos, de seguro puede ser el regalo perfecto para alguien cercano que lleva tiempo luchando con el desamor o se encuentra estancada en una relación tóxica. Te aseguro que un regalo así ayuda a cualquiera.

Un abrazo fuerte.

Te mereces un amor que no duela, deja de dudarlo.

Alexa ❤

  Imágenes de: Adobe Stock

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Escrito por

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.