
La relación contigo también es un vínculo
(y sí, también necesita cuidados… aunque nadie te lo explicara)
Durante años creímos que el trabajo emocional estaba afuera.
En los demás.
En aprender a relacionarnos mejor.
En elegir distinto.
En entender por qué la gente hace lo que hace.
Leímos libros.
Escuchamos podcasts.
Fuimos a terapia.
Tuvimos conversaciones larguísimas con amigas donde analizamos a la misma persona durante tres horas… y luego repetimos el patrón.
Y aun así, algo seguía fallando.
Porque hay una relación que rara vez se revisa con la misma seriedad que las demás:
la relación que tienes contigo.
Esa que no puedes bloquear.
Ni silenciar.
Ni dejar en visto.
Nadie te enseñó a relacionarte contigo (solo a aguantar)
A muchas mujeres nos educaron para mirar hacia fuera.
Para:
- Ser empáticas
- Ser comprensivas
- Cuidar
- Adaptarnos
- Anticiparnos
- No molestar
Aprendimos a leer el ambiente emocional de una habitación en cinco segundos.
Pero no a escuchar nuestro propio cuerpo.
Sabemos perfectamente cuándo alguien está raro…
pero no cuándo estamos agotadas hasta que el cuerpo dice basta con una contractura, un llanto random o una ansiedad existencial un martes a las 22:47.
Porque claro, sobrevivir no deja mucho espacio para vincularte contigo.
La relación contigo también tiene dinámicas (y algunas son dignas de terapia)
Toda relación tiene un tono.
Una forma de hablarse.
Un margen para equivocarse.
Una manera de acompañar el malestar.
Ahora dime la verdad (sin mentirte, que estamos entre nosotras):
¿Cómo te hablas cuando te equivocas?
¿Cómo te tratas cuando no llegas?
¿Qué te dices cuando estás cansada?
Porque ahí está el vínculo.
Hay mujeres que no tolerarían una pareja que:
- Les hablara mal
- Las presionara constantemente
- Les dijera que exageran
- Les pidiera estar bien todo el tiempo
Pero conviven a diario con esa voz interna.
Esa que dice:
- “Venga, no es para tanto”
- “Otras pueden”
- “Espabila”
- “No seas dramática”
- “Deberías poder”
Spoiler:
eso no es motivación.
Eso es una relación interna bastante exigente.
No todo se arregla cambiando de personas (sorpresa)
Existe una fantasía colectiva muy común:
“Cuando cambie de pareja / trabajo / ciudad / etapa, todo irá mejor.”
Y oye, a veces sí.
Cambiar de contexto ayuda.
Pero hay algo incómodo que nadie dice suficiente:
si tu relación contigo es dura, te llevas esa dinámica a todas partes.
Cambias de vida,
pero te sigues hablando mal.
Cambias de personas,
pero sigues ignorando tus límites.
Cambias de escenario,
pero sigues tratándote como un proyecto defectuoso.
Por eso no todo se resuelve poniendo el foco en los demás.
A veces el verdadero trabajo no es elegir distinto afuera,
sino mirarte distinto adentro.
El momento incómodo (pero liberador): darte cuenta de que tú también te abandonas
Hay un punto del proceso —duro, pero honesto— en el que una mujer se da cuenta de algo:
“No solo me han dejado sola.
Yo también me he dejado sola muchas veces.”
No por mala.
Por aprendida.
Por superviviente.
Te dejaste sola cuando:
- Te obligaste a seguir, aunque estabas agotada
- Te hablaste fatal para rendir
- Minimaste tu tristeza porque “no era tan grave”
- Te exigiste claridad vital mientras estabas desbordada
- Te pediste calma con el sistema nervioso en llamas
Reconocer esto no es culpa.
Es madurez emocional.
Reparar la relación contigo (no, no hace falta incienso)
Reparar el vínculo contigo no es convertirte en una versión zen que flota por la vida con una sonrisa beatífica.
No.
Es algo mucho más terrenal.
Reparar es empezar a:
- Escucharte antes de exigirte
- Tratarte con respeto cuando fallas
- No empujarte cuando no puedes
- No hablarte como no le hablarías a nadie
Es pasar de:
“¿Qué me pasa ahora?”
a
“¿Qué necesito hoy?”
Aunque la respuesta sea:
una siesta,
menos ruido,
o no pensar en nada durante diez minutos.
Humor terapéutico: expectativas irreales de la vida adulta
Hablemos claro y riámonos un poco.
Pretendemos:
- Tener estabilidad emocional con cinco horas de sueño
- Estar centradas con el cortisol por las nubes
- Tomar decisiones vitales importantes un martes cualquiera
- Gestionar emociones profundas entre recados
- Ser adultas funcionales sin descanso
Y encima nos enfadamos con nosotras cuando no podemos.
Tal vez no estás rota.
Tal vez te estás pidiendo demasiado.
El humor no quita profundidad.
Quita dureza.
Tratarte bien no es hablarte bonito todo el tiempo
Cuidado con esto.
Tratarte bien no es repetir frases positivas frente al espejo mientras por dentro te estás cayendo a pedazos.
Tratarte bien es:
- No obligarte a estar bien
- No insultarte mentalmente
- No compararte en tus peores días
- No exigirte soluciones inmediatas
- No invalidarte con “hay gente peor”
A veces tratarte bien es decirte:
“Hoy no puedo más.
Y no pasa nada.”
Eso no te hace débil.
Te hace honesta.
La intimidad más difícil: quedarte contigo sin distracciones
Muchas mujeres saben estar solas.
Pero no saben estar consigo.
Porque estar contigo implica:
- Silencio
- Sensaciones incómodas
- Emociones sin explicación
- Pensamientos que no se pueden callar
Por eso llenamos el tiempo.
Por eso evitamos parar.
Por eso estamos siempre ocupadas.
Pero la intimidad interna no es un lujo espiritual.
Es una necesidad emocional básica.
Es el lugar donde dejas de huir de ti.
Sostenerte no es arreglarte (repetimos hasta que cale)
No todo lo que duele se arregla.
Algunas cosas se atraviesan.
Otras se esperan.
Otras se viven con más amabilidad.
Sostenerte es quedarte contigo
cuando no tienes respuestas brillantes
ni decisiones claras
ni energía para avanzar.
Eso también es una relación sana.
Cuando empiezas a tratarte mejor, todo se recoloca
Cuando te miras distinto:
- Pones límites con menos culpa
- Te explicas menos
- Te eliges más
- Te quedas donde hay calma
No porque te vuelvas egoísta.
Sino porque ya no te abandonas.
La relación más larga de tu vida (conviene cuidarla)
No vas a pasar toda tu vida con todas las personas.
Pero sí contigo.
En tus días buenos.
En los mediocres.
En los caóticos.
En los días en los que no te reconoces.
Por eso esta relación importa tanto.
No para que sea perfecta.
Sino para que sea habitable.
Un lugar al que puedas volver
sin miedo
sin juicio
sin violencia interna.
Para cerrar (con humor y verdad)
La relación contigo también es un vínculo.
Y como todo vínculo vivo:
- necesita cuidado
- necesita escucha
- necesita paciencia
No se trata de hacerlo perfecto.
Se trata de dejar de tratarte como si fueras el problema.
Y empezar, poco a poco,
a tratarte como alguien que merece quedarse.
Aunque algunos días solo puedas ofrecerte
una manta,
un silencio
y un poco de compasión.
Con cariño y suavidad
Alexa Dacier

- 26 cosas que puedes hacer por ti para dejar de huir de tu propia compañía
Tiempo de lectura: 7 minutos 26 cosas que puedes hacer por ti para dejar de huir de tu propia compañía Nos dijeron muchas cosas sobre el amor.Nos dijeron que la vida se veía más bonita de dos en dos.Que viajar acompañada era mejor.Que ir al cine sola daba pena.Que sentarte en una cafetería contigo misma era triste.Que el éxito emocional … - El viaje de transitar la vida sabiendo que las emociones son estaciones para escucharte más
Tiempo de lectura: 6 minutos El viaje de transitar la vida sabiendo que las emociones son estaciones para escucharte más Imagina que la vida es un viaje en tren. No uno de esos viajes rápidos donde subes, llegas y bajas. No. Uno de esos viajes largos en los que miras por la ventana, cambian los paisajes, aparecen personas que se … - Cómo dejar de pelear contigo por las decisiones que tomaste en el pasado
Tiempo de lectura: 4 minutos Cómo dejar de pelear contigo por las decisiones que tomaste en el pasado Hay un tipo de dolor del que casi no hablamos. No es el dolor de lo que otros nos hicieron.Es el dolor de mirar atrás y no reconocerte en algunas decisiones que tomaste. Y eso pesa muchísimo. Porque hay errores que no … - La carta que puede cambiar la forma en la que te hablas
Tiempo de lectura: 4 minutos La carta que puede cambiar la forma en la que te hablas Háblate así… Como si fueras un cuerpo pequeño que acaba de llegar al mundo.Con la piel abierta.Con el pulso temblando.Sin palabras para explicar lo que duele. Como si no tuvieras que demostrar nada.Como si nadie te estuviera evaluando.Como si tu única tarea fuera … - Amar a tu madre no siempre es sentirse en casa
Tiempo de lectura: 5 minutos Amar a tu madre no siempre es sentirse en casa La relación más incuestionable también puede ser la más compleja Hay vínculos que no se eligen, pero que marcan profundamente la forma en que aprendemos a vivir, a vincularnos y a mirarnos a nosotros mismos. La relación con una madre es uno de ellos. Se … - ¿Nunca te has preguntado por qué carajo vives dudando de ti?
Tiempo de lectura: 7 minutos ¿Nunca te has preguntado por qué carajo vives dudando de ti? Hay una forma de duda que no hace ruido. No interrumpe con violencia ni se impone de forma evidente. No es escandalosa. Es más sutil, más constante, más íntima. Se cuela en los momentos importantes, pero también en los pequeños, en esos espacios … - ¿Cuándo harás match contigo misma?
Tiempo de lectura: 5 minutos ¿Cuándo harás match contigo misma? Hay algo casi mágico en la facilidad con la que dejamos entrar a desconocidos en nuestra vida. Deslizas el dedo, sonríes a una foto, intercambias un par de mensajes… y, de pronto, ahí estás: abriendo pequeñas ventanas de ti que llevaban tiempo cerradas. Capas que no muestras ni en cenas … - Diario de algo que no nos enseñaron: Ojalá nos hubieran enseñado a tener una relación con nosotras mismas como nos enseñaron a perseguir el amor romántico
Tiempo de lectura: 4 minutos Diario de algo que no nos enseñaron Ojalá nos hubieran enseñado a tener una relación con nosotras mismas como nos enseñaron a perseguir el amor romántico Antes de empezar, quiero decir algo que quizás no suene bonito, pero es profundamente real: Nos enseñaron a amar mal.Y, sobre todo,nos enseñaron a olvidarnos de nosotras. Existe una … - ¿Por qué las mujeres nos exigimos tanto?
Tiempo de lectura: 8 minutos ¿Por qué las mujeres nos exigimos tanto? Hay días en los que una se levanta cansada…pero no cansada solo de trabajo, de hijos, de la casa, del dinero, del mundo o del algoritmo que parece que bendice a todo el mundo menos a ti. No. Hay un cansancio más silencioso, más íntimo, más viejo. El … - Quizá crecer no significa que dejes de tener crisis
Tiempo de lectura: 7 minutos Quizá crecer no significa que dejes de tener crisis.Quizá crecer significa que dejes de avergonzarte por tenerlas.Ven, amiga, vamos a tener esta conversación con un té y el alma sin armadura. Porque ya está bien de fingir que a cierta edad una debería tenerlo todo claro. Ya está bien de esa mentira elegante de la … - Abraza tus inseguridades
Tiempo de lectura: 7 minutos Abraza tus inseguridades Con un toque de humor terapéutico 🤍 Hay inseguridades que no duelen solo por lo que son, sino por cómo aprendimos a mirarlas. Porque no nos enseñaron a abrazarlas. Nos enseñaron a esconderlas, a corregirlas, a disimularlas, a compensarlas, a maquillarlas, a trabajar el triple para que no se notaran. Nos enseñaron …
![]()





