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Consejos para disfrutar de un año nuevo sin tantas expectativas

Feliz año y espero que la entrada de este nuevo año esté siendo agradable para ti. 365 días es lo que la vida nos regala con un nuevo año, una hoja en blanco para escribir algunas historias que hemos tenido que vivir. Asumir un nuevo año sin expectativas es tener la valentía de ocuparnos de la parte que nos toca. Sin duda alguna, ocuparnos de nuestras heridas o nuestra propia vida, es vital para no crear expectativas irrealistas cara a un nuevo año.

Es inevitable no iniciar un nuevo año y no tener una lista de todas las cosas que nos exigimos hacer. Año nuevo, no significa que tu vida va a cambiar y ser consciente de ello, es necesario para no caer en las trampas de las falsas expectativas sobre lo que se supone que debe ser un nuevo año. Seguimos viviendo bajo el caos de la pandemia, cosa que en muchas ocasiones nos puede llevar a perder un poco la cabeza. Ojalá, en este nuevo año podamos priorizar un poco más nuestra salud mental. Cuida en la medida de lo posible tu salud emocional.

Consejos para disfrutar el año sin expectativas

Realiza una lista de tus objetivos pendientes

Más que realizar otra lista que luego dejaremos en el baúl de los recuerdos, sería bueno recordar esas cosas que en el pasado deseábamos con locura conseguir. ¿Qué sueños deseabas en el 2020 o 2021? ¿Qué pasó con ellos?

Realiza una lista de esos objetivos que antes querías conseguir. Analiza por qué no fuiste constante con ellos, que te faltó para alcanzarlo y ver si en realidad eran algo que querías conseguir o solo eran la dopamina que produce un nuevo año.

Al repasar esa lista de sueños sin cumplir, analiza si ellos encajan con tu vida en estos momentos. Y sé honesto/a en ver si estarías dispuesta/o a cumplirlos en estos momentos.

¿Qué esperas de ti en este nuevo año?

Muchas veces esperamos que el año nuevo nos sorprenda y que él se encargue de solucionar cosas que nos cuesta solucionar en nuestra vida. Deja de olvidarte de ti, comienza a priorizarte un poco más y a ocuparte mucho más de tus necesidades emocionales.

Haz las paces contigo y no te castigues sobre aquellos objetivos que no pudiste conseguir en años anteriores.

Sería bueno que respondieras las siguientes preguntas para ver que esperas de ti en este nuevo año.

·        ¿Qué espero de mí en lo sentimental?

·        ¿Qué espero de mí en lo económico?

·        ¿Qué espero de mi en lo profesional?

·        ¿Qué cambios espero hacer con mi físico?

·        ¿Qué espero de mí con mi forma de tratar a los demás?

¿Cuáles cambios necesitas aplicar de verdad en tu vida?

Sería bueno hacer un pequeño balance y ver qué tipo de cosas necesitamos mejorar en nuestra vida. Hay conductas que siempre estarán ahí y eliminarlas no será tarea fácil, por ello, debes intentar no darte latigazos cuando algo en tu vida te cuesta cambiar.

Nuestra vida va cambiando en todo tiempo, no necesariamente al inicio de un nuevo año.

Realiza una lista de todo aquello te ha costado mejorar o cambiar en tu vida.

¿Cuáles son tus expectativas con este nuevo año?

Las expectativas en algunos momentos sirven como bálsamo para no ver la gravedad de un caos que nos cuesta gestionar. Aunque ellas aparecen sin pedir permiso, en algunas ocasiones, es necesario analizar qué tan realistas pueden llegar a ser y evaluar nuestro nivel de consciencia para no sufrir si ellas escapan de nuestra posibilidad. Todos los seres humanos tenemos expectativas y es normal desear que el año nuevo traiga cosas bonitas a nuestra vida, pero, es mejor intentar ser realista y ver que si podemos hacer.

¿Emocionalmente como estas?

Pocas veces nos hacemos estas preguntas ¿Cómo estoy? ¿Cómo quiero estar? ¿Qué necesito? ¿Dónde estoy? ¿Qué estoy buscando en la vida? ¿Qué puedo hacer por mí en estos momentos?

Para evitar falsas expectativas cara a un nuevo año, vas a necesitar analizar cómo estás emocionalmente hablando. Hay etapas en nuestra vida donde el caos se instala y nos cuesta seguir con equilibrio en la vida. Con esta reflexión analiza cuales secuelas emociones vienes arrastrando de años anteriores. Ejemplo; problemas migratorios, crisis emocional, problemas con algún amigo o familiar, ruptura, conflictos en pareja. Intenta identifícalos, ponerles nombres y si necesitas ayuda para lidiar con ellos, no dudes en buscarlo.

Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más. 

No te exijas cosas que quizás ahora mismo no dependen de ti

Es un año nuevo y eso no significa que tengas que darle una vuelta de 180 grados a tu vida. Recuerda que los procesos requieren tiempo y para lidiar con ellos necesitamos dejar de exigirnos cosas que no podemos hacer. Sé consciente de que no siempre tienes respuesta para todo y está bien, no te castigues tanto. No castigarse es aprender a ser más compasivos con uno mismo y eso es un arte que debemos cultivar.

Está bien que las cosas se derrumben, que el caos se instale y que te llegues a perder en algunas ocasiones. No somos perfectas, grábate eso en un lugar visible.

Agradece más y no solo te quedes con lo que te falta

La gratitud es una virtud esencial para vivir la vida sin falsas expectativas. La gratitud nos recuerda lo que tenemos, lo que hemos alcanzado y lo valiente que hemos sido en algunas ocasiones.

Realiza una lista de las cosas y personas valiosas que han iniciado contigo el año. Esos tesoros merecen ser cuidados y valorados con mucho amor.

En la media de lo posible intenta disfrutar la vida

Deja que el año entre y a la vez disfruta de él en la medida de lo posible; baila más, intenta hacer más el amor, mastúrbate con más frecuencia, queda más con tus seres queridos. Cuida más de ti, elimina esa lista de “debería” y céntrate en los recursos que tienes para vivir la vida sin falsas expectativas.

Y en la medida de lo posible intenta ser feliz con los recursos que ya tienes.

Un fuerte abrazo y gracias por leerme

Alexa ❤

Imágenes de: Adobe Stock

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Escrito por

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.