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 Carta para alguien que no ha tenido “suerte en el amor”

El amor no es cuestión de suerte, bueno para ti ha sido un desafío encontrarlo. Y eso te lleva a creer que no tienes suerte en el amor, que Cupido, no es tu amigo o que tu última relación te dejo una maldición.  Cómo si se tratara de un experimento y tú no encajas para nada en él. No sabes cuantas veces lo has intentado, pero en la mayoría de veces que lo has hecho, has salido rota, herida, destrozada y sin ganas de volver a intentarlo. 

¿Por qué todos pueden ser feliz al lado de alguien? Es la pregunta que te haces y para nada encuentras una respuesta lógica. Fuiste buena queriendo a personas que solo estaban de paso en tu vida. Y aunque dolió esas experiencias del pasado, aprendiste lo suficiente para esta vez elegir un poco mejor a quien le vas a llamar amor. 

Has elegido muy mal, eso es lo que te dices cuando tienes que ver partir a las personas que decían que se iban a quedar para siempre a tu lado. Amas mucho, demasiado, te entregas, confías, apuestas por alguien, pero luego eso no es recíproco. Y otra vez solo te cuestionas ¿Qué hay de malo en mí? No hay nada malo en ti, sencillamente ahora toca analizar qué tipo de personas dejas cerca. Ver cómo estas por dentro, cuál es la relación que tienes contigo y porque vives responsabilizando a los demás de tu felicidad.

El amor no es suerte, muchos creen que lo es. Pero amar mi querida, es un compromiso que hacemos con la persona que tenemos cerca, es crecer al lado de alguien y querer ser una mejor persona. Muchos creen que el amor funciona sin hacer nada, que a veces cuando se termina una relación es porque nunca hubo amor, incluso esas relaciones que terminaron desde el dolor te dejaron un aprendizaje. ¿Qué aprendiste de todos los lugares que no quisieron seguir queriéndote? 

Tienes ganas de amar, de entregarte, de hacer planes con alguien. De que está vez funcione y sea diferente a tus relaciones anteriores, pero no sucede, ya no sabes qué más puede hacer. No tienes suerte, es lo que te vives repitiendo.

Sería bueno que no vieras el amor como una necesidad, no es cuestión que dejes de buscarlo, más bien, es que no creas que para ser feliz necesitas tener a alguien a tu lado. Comienza a estar en paz contigo, a cicatrizar tus experiencias dolorosas del pasado. Comienza a responsabilizarte de ti, a no dejar que otros te llenen. Nadie te va a llenar y mucho menos hacerte feliz. 

Con todas esas decepciones vividas te das cuenta de que no sabes nada sobre el amor. Te sientes que eres insuficiente, que nadie ha sabido amarte bien. Que todos solo te buscan para pasar el rato. Todos estos pensamientos son evidencia de que vives en guerra contigo, porque si te crees poco merecedora en el amor, es porque ahora mismo no estás bien contigo. Nunca olvides que la base principal para amar a otros es necesario saber que sentimos por nosotros mismos. Amor propio, es fundamental para elegir donde quedarnos y donde salir corriendo. 

Muchas veces hemos buscado la felicidad fuera de nosotros, queriendo que otros nos salven de nosotros mismos. Deja de ver el amor como algo que llena, si es así te pasarás toda tu vida vacía cuando salgas de una relación. Todo esto te lleva a vivir a media, buscando sentirte COMPLETA en otras personas, creyendo que eres una pieza que debe encajar a la fuerza en otros lugares. El amor que viene de personas completas, plenas y felices consigo misma, suelen construir un amor más maduro y con mucha probabilidad de que sea más duradero en el tiempo. 

No te enamores del amor no seas una adicta de él 

Enamorarse es maravilloso y quien diga lo contrario no lo ha vivido. No ha sentido esa sensación mágica que sentimos cuando coincidimos con alguien, que aporta a nuestra vida felicidad, plenitud y alegría. Cuando nos quieren, nos valoran, respetan, ese amor refuerza mucho quienes somos, porque el amor tiene ese poder. 

Pero, también hay felicidad cuando nos toca estar sin pareja. Siendo este un tiempo para descubrirnos un poco más, para valorarnos, construir una relación más estable con uno mismo. 

No te pases toda tu vida detrás de personas que no quieren corresponderte. 

Enamorarse es sencillo, pero desenamorarse duele. Por eso te quejas tanto de tus experiencias del pasado. Te han marcado mucho a tal punto de creer que el amor no es para ti. Que no eres digna de que te amen. Deja de ser cruel contigo, deja de lastimarte tanto. No hay nada malo en ti si las personas que pasaron por tu vida no pudieron conservarte. 

De ahora adelante construye contigo la relación que quieres con otros. Comienza a darte lo que deseas de los demás. Sé la relación y el tipo de persona que quieres a tu lado. 

Amar es una capacidad y aunque en todas tus entregas no fuiste valorada como quisiste, por lo menos sabes que en ti hay esa valentía de entregarte y confiar en alguien. Y aunque lo veas imposible, puedes tener una relación donde, te respeten, te valoren, te quieran, te demuestren con hechos que contigo lo quieren todo. 

Deja de culparte por esas experiencias donde saliste lastimada. ¿Quién en su sano juicio se entrega para que le hagan daño? Nadie, ya pasó, sucedió porque tenía que suceder, para aprender algo, para amar sin apegos. Solo puedes quedarte con la parte bonita, amaste y que valiente fue de tu parte hacerlo. 

No creas que el amor es cuestión de suerte, quizás sí. Del amor a la verdad no sabemos nada, porque siempre seguirá siendo un misterio, algo bonito pero algunas veces algo muy doloroso para algunas personas. Y de seguro a ti te ha toca vivir mucho más la parte negativa, la que destroza. Pero, de todas esas experiencias vividas hemos aprendido en realidad quienes somos cuando queremos, cuando nos quieren. 

Reconcíliate contigo, por favor. Analiza cómo mejorar las creencias que tienes sobre el amor. Reconstruye cómo será de ahora en adelante tu forma de entregarte. Libérate de sus miedos sobre el amor, eres suficiente para quien quiera seguir a tu lado. 

Alexa ❤

Imágenes: Adobe Stock

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Written by

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.