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Carta para alguien que le cuesta lidiar con la soledad después de la ruptura 

Hola, tu relación terminó y ahí le diste paso a la sensación de sentirte sola, parece que nada ahora mismo te llena y te cuesta aceptar lo frágil que te sientes por no tener a esa persona a tu lado. Es natural sentirse solos después de una ruptura. Estás en un duelo, te estás despidiendo de quien eras y tenías en esa relación. La única manera para lidiar con la soledad es aprendiendo a escuchar que hay detrás de tanto dolor que nos cuesta aceptar. 

En la soledad hay dolor, vacíos emocionales que tenemos pendientes por resolver. Hay mucho tipo de soledad y sería bueno que fueras conscientes del cual te encuentras. Hay personas que se sienten solos y no lo aceptan, por eso vemos cómo van saltando de brazos en brazos buscando quienes les salven de ellos mismos. Luego están aquellos solitarios que viven muy ocupados, todo eso para no conectar con la soledad presente. Hay personas que aman y valoran la soledad, porque han decidido estar en ella para tener paz. Hay otro tipo de soledad, esa que surge del abandono emocional, que te hace sentirte desprotegida y en guerra contigo. 

Llevas tiempo intentando entender porque siempre terminas sola luego de haberlo dado todo en tus relaciones anteriores. Tus intentos son fallidos y eso te lleva a culparte por cosas que no solo depende de ti. Sería bueno que analizaras desde tu infancia cómo ha sido tu manera de dar y recibir amor, tu forma de vincularte con otros. Ahí está la respuesta para que puedes entender porque te cuesta estar contigo, porque te sientes rechazada.

La soledad que vivimos después de ver partir a quien creíamos que se iba a quedar para siempre, puede ser más intensa que cualquiera que hayamos experimentado antes. De pronto no tienes a nadie con quien hacer esos planes de finde, desnudarte emocionalmente, apoyarte, compartir, intimar y sobre todo una compañía. Desaparece todo lo que te unía a esa persona, de repente las prioridades cambian y te toca iniciar una relación contigo, te cuesta porque hace tiempo te habías abandonado. 

Tus amigos no entienden porque te sientes como te sientes y a la verdad nadie puede entender como duele desvincularse de alguien que queríamos a largo plazo en nuestra vida. Ahora sencillamente necesitas amigos cercanos, que quieran abrazarte en medio de este vació emocional. 

Dentro de ti hay mucho caos, algo te dice que cierres tu corazón, que no vuelvas a confiar en nadie para que no te vuelva a abandonar. Pero también está esa necesidad de afecto que tanto buscas fuera de ti, anhelas calidez emocional. Como si fueras un niño sitiándose desprotegido y solo busca un poco de cariño y quien quiera cuidar de él. Muchas personas han estado solas dentro de sus relaciones y con la ruptura han sentido paz y libertad. Emocionalmente nunca se sintieron acompañadas, eso les hacía sentir ira, rabia, frustración y sentimiento de soledad estando acompañadas. 

En la soledad tenemos que aprender a reconstruirnos, ser conscientes de que cosas tenemos que mejorar en nuestra vida. Un proceso que puede ser caótico, pero a la vez sanador. Ocuparnos de nuestras heridas es un proceso donde vas a necesitar mucho amor de tu parte. No es nada fácil vernos cara a cara con nuestras carencias y todas ellas salen justamente cuando nos sentimos solos, desprotegidos, frágiles y sin valentía para responsabilizarnos de nuestra vida. La soledad es un espejo para que puedas ver todo lo que tienes sin ordenar en tu vida. 

No hay nada malo por sentirte sola, no debes tener vergüenza por ello y mucho menos reprimir lo que sientes. Deja de ser cruel contigo en esta etapa, deja de recordarte que alguien no quiso quedarse a tu lado. Deja de culparte por esas rupturas ¿Qué más podías hacer? No podemos retener a quien no quiere seguir a nuestro lado. El amor es una decisión y apostar por él implica dos personas que quieran hacerlo. 

Ahora toca ser compasiva contigo, te necesitas y lo sabes. 

Ahora es tiempo para estar contigo, aprender a reconocer quién eres en todas etapas de tu vida, sola y acompañada. Con la soledad vemos claramente cuáles son nuestras necesidades en una relación, analizar qué cosas queremos de verdad y cuales ya no encajan ahora con nosotros por esas heridas del pasado.  

Muchas personas no saben lidiar con la soledad porque se encuentran huyendo de ellos, nunca aprendieron quien eran y ahora qué deben hacerlo no saben afrontar esa realidad. Huimos en ocasiones de nosotros como si estuviéramos protegiéndonos de un fantasma, no da pavor reconocer que no tenemos una relación estable con nosotros. Los que conocen la soledad creen que ese fantasma es real. Nos pasamos mucho tiempo corriendo, sin saber claramente hacia dónde queremos llegar. Por eso, cuando el fantasma de la soledad llegue, intenta no huir, algo quiere enseñarte. 

La vida es mucho más que querer huir de la soledad. Tarde o temprano tendremos que aprender a estar con uno mismo. Nada fácil cuando nunca lo habíamos hecho, pero siempre podemos aprender a construir una relación estable con uno mismo. 

¿Qué te impide aprender a estar contigo misma?

La soledad es aprender a estar con uno mismo y tener paz cuando lo hacemos. Es el poder reconocer que a veces hay etapas donde no vamos a tener a nadie cerca y está bien, porque estamos nosotros para acompañarnos. Es encontrar qué cosas no hacen estar a gusto con uno mismo. Tenemos tantas opciones para no dejarnos arrastrar por la soledad. 

La ausencia de quien ya no está se va llenando con amor propio, plenitud y fuerza interior para querer estar bien con uno mismo. Cuando logras todo esto, te liberas de depender de la compañía de otros y comienzas a sentirte a gusto contigo. Nunca olvides que eres la primera persona que estará a tu lado cuando más te necesites. 

Es una necesidad vital aprender a estar solos después de la ruptura. Es la única oportunidad que tienes para analizar qué tipo de personas encajan emocionalmente contigo. Es terapéutico aprender a estar solos, alejarnos un poco y construir una relación estable con uno mismo antes de volver a confiar en alguien para una nueva relación sentimental. 

El tiempo es sanador para recuperarnos de una ruptura. En un tiempo de soledad aprendemos a autodescubrirnos, quienes somos, qué queremos, qué necesitamos, que deseamos, que tenemos para ofrecer de nuevo más adelante a una nueva relación. 

La salud mental inicia con tener equilibrio emocional entre estar solos y acompañados. ¿Cómo te sientes ahora mismo contigo? 

Alexa ❤

Imágenes: Adobe Stock

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Escrito por

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.