Comprométete con tu vida y cásate contigo mismo.

Hola, somos demasiado buenos para comprometernos con un trabajo que no nos gusta o para seguir una moda simplemente porque otros lo hacen.

Si nos fijamos, nos comprometemos con cosas o personas que muchas veces no aportan nada positivo a nuestras emociones.

Hoy quiero invitarte al mayor compromiso que tienes en toda tu vida. El compromiso de comprometerte contigo mismo.

Ya sabemos lo que es un compromiso. Comprometerse es entregarse, es dar y otros miles de sinónimos que podríamos seguir citando.

Comprometerse es un deber o prácticamente una obligación que hacemos de manera continua y luego se convierte en hábitos. Cuando los hábitos invaden nuestro estilo de vida hacemos las cosas de manera consciente e inconsciente.

Cuando nos comprometemos con algo o con alguien, estamos haciendo público la responsabilidad que queremos con aquello con que nos comprometemos. Y lo que estamos dispuesto a ofrecer por mantener dicha responsabilidad.

Así, como existen personas que temen  los compromisos sentimentales, también existen esas personas que  temen  comprometerse consigo mismo. En el mundo hay de todo y no podemos exigir que los demás siempre lleven el mismo patrón que nosotros llevamos.

Pero hay grandes beneficios cuando nos comprometemos con nosotros mismos y te los detallaré ahora mismo.

  1. Aceptación. 

Cuando nos comprometemos con nosotros mismos somos conscientes de quiénes somos, qué buscamos y qué cosas nos pertenecen en la vida.

Una mente consciente nos permite adaptarnos a los cambios que trae la vida. Estos cambios siempre nos pondrán en una plataforma de crecimiento, aprendizaje, agradecimiento o de alguna situación que nos ayudará a enfrentar cosas o personas en un momento dado.

Aceptar aquellas cosas que no podemos cambiar ayuda mucho en lo que es nuestro crecimiento emocional. Cada día nos vemos con la responsabilidad de dar y muchas veces no recibimos de la misma manera que estamos dando.  Esto nos puede llevar a sentirnos frustrados.

Aceptar es también reconocer que no todo lo que sale de nosotros regresa de la misma manera. Debes ser consciente en todo tiempo de que la vida es un aprendizaje, y este aprendizaje nos permite aceptar de los demás cosas que no estábamos dispuestos a aceptar. Pero aun así solo nos toca aceptar. 

  1. Barreras y apoyos:  

Hace mucho que no te doy la lata con mis anécdotas del máster realizado en la Universidad del País Vasco.  Tengo un máster en investigación donde teníamos profesores que solo nos daban una materia, pero también tuvimos otros que nos daban más de dos materias. Pues con dichos profesores algunos términos se hacían muy comunes.

En el máster era muy frecuente escuchar la palabra barrera y apoyo.

Cuando hablamos de barrera hablamos de una limitación que no nos permite avanzar. Y al hablar de apoyo ya sabemos a qué nos estamos refiriendo, a todas esas herramientas que se hacen útil para alcanzar algo que queremos obtener.

Es muy necesario, en todo lo que te dispongas hacer en tu vida, el poder conocer e identificar aquellas barreras que no te permiten avanzar. Muchas veces caemos en la monotonía haciendo algo puesto que nos decepcionamos por no saber cómo lograr algo que llevamos tiempo intentado alcanzar. Hasta que no conozcas tus fortalezas y debilidades te verás en la tarea de repetir acciones que no quieres repetir, la maldición del eterno retorno.

¡Duele! El dar todo por el todo y no ver los resultados muchas veces nos trae un poco de frustración.

Para identificar algunas barreras en nuestras vidas es necesario poder ver qué tenemos y qué buscamos. Qué hemos logrado y cómo lo hemos logrado.

No siempre somos conscientes de aquellas cosas que nos limitan y esa es la tarea que nos toca hacer. Hacer consciente lo inconsciente.

Apoyos: ya hemos dicho que los apoyos son herramientas, estas herramientas son los instrumentos que tenemos a nuestro favor para hacer cosas. Estos apoyos pueden ser: dinero, actitud positiva, amigos, familiares, tiempo y etc. Todo aquello que te permite avanzar en la búsqueda de tus logros, sueños o metas debes usarlo en tu favor.

  1. Aprender de los errores.  

Ensayo y error. No hay nada más real que esto.

Aprender de los errores es una virtud de las personas emocionalmente sanas. Los errores del ayer son aprendizajes para el hoy de cómo  mejorar algunas actitudes en nuestras vidas. Muchas veces nos presionamos por los resultados que no esperábamos de un ayer vivido. Para muchos los errores no son fracasos, más bien lo  ven como lecciones de aprendizaje y esto les permite crecer e identificar cómo mejorar las cosas en sus vidas.

Pero esto no es una tarea fácil. Cuando vemos a aquellas personas que lamentablemente se lastiman por no aceptar y ver la vida como una escuela llena de aprendizaje, debemos comprender que no todo el mundo es consciente de las herramientas que disponen en la vida para seguir y aceptar las cosas que les pasan.  

Aprender de los errores nos permite crecer emocionalmente y de igual manera hacer visibles aquellas cosas que inconscientemente hacemos invisibles.

En este mismo orden te invito a que cuando te toque estar cerca de este tipo de persona, que emocionalmente se lastima, seas lo más empático que puedas (ponerse en el lugar de otro).

  1. Complacerse así mismo. 

Limitaciones siempre tendremos. Pero date la oportunidad de complacerte una vez en la vida. De hacer sin miedo aquellas cosas que tienes pendiente. Sacude un poco el cuerpo y desconéctate un poco de aquellas cosas o personas que te presionan emocionalmente.

Por un momento plantéate si sabes hacia qué lugar se dirige tu vida y qué cosas estás haciendo para darle calidad de vida a tu vivir.

Nos comprometemos en la vida de manera consciente cuando hacemos uso de las herramientas que tenemos en las manos. Estas herramientas son las fortalezas que nos permiten crecer y aceptar el curso de la vida.

Fortaleza es todo aquello que te permite emocionalmente crecer como persona de cambio. Estas fortalezas son los apoyos que emocionalmente nos hacen seguir el curso de la vida y asumir los cambios que se nos presentan.

Para esto necesitamos conocer nuestros puntos fuertes y de igual manera nuestros puntos débiles.

Centrarnos en las cosas que sí dependen de nosotros.

Hacer cambios de aprendizaje en nuestras vidas.

Aceptarnos y evaluarnos. Nos toca cada día levantarnos y mirarnos en el espejo; esta mirada nos permite crecer, aceptar quienes somos y mirar hacia donde nos dirigimos.

Comprometerse consigo mismo no es una tarea de ser egocéntricos, nada que ver. Es la tarea de darle la responsabilidad que merece nuestra vida en todo tiempo. Hacer consciente las cosas inconscientes de la vida. Buscar el lado positivo de la vida. Y aceptar cada vivencia  que nos trae la vida, sea buena o mala. 

Que nada te limite en darle la responsabilidad que se merece tu vida de ahora en adelante.

Saludos.

¡Seguimos!

Written by

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.