El sentir que tu pareja no puede validarte, eso puede doler por un buen rato.  

“Validación” es una palabra que escuchamos mucho en redes sociales, terapeutas e investigadores acuden a ella para entender un poco más las relaciones de pareja. La validación es un componente básico de la buena comunicación, pero, no siempre el otro quiere, puede o desea validarnos. Amiga mía, aunque eso duela, está bien.

¿Qué es la validación?

La validación en pareja podemos resumirlo como ese proceso de: compresión, empatía, reconocimiento y escucha activa. A la hora de validar a la otra persona le estamos diciendo que entendemos sus miedos, preocupaciones, inseguridades, dolor, angustia, deseos, pensamientos y emociones.

La validación es hermana de la empatía.

La empatía es intentar comprender la experiencia del otro, pero para comprender necesitamos tener una comprensión emocional más clara sobre lo que hay detrás del dolor de la persona que tenemos cerca.

Ejemplo: sé que estás muy preocupada por la analítica que te hiciste. Me puedes decir que es lo que te da miedo de dicho tema. E incluso una manera de validar es decirle a la otra persona ¿Cómo te puedo ayudar? ¿Qué puedo hacer por ti?

La validación no siempre resulta “fácil” por eso es necesario ver si tu pareja no quiere o no sabe hacerlo.

Nuestras experiencias no siempre serán comprendidas de la misma manera que lo comprendemos a los ojos de otras personas. Lo que para ti tiene sentido, quizás para tu pareja no.

Nuestra experiencia, nuestro dolor o esas cosas que nos pueden llegar a descomponer por un rato, son válidas, independientemente de cómo el otro lo perciba.

¿Qué no es la validación?

La validación no es el estar de acuerdo SIEMPRE CON TU PAREJA. Podemos validar a los demás sin ver las cosas de la misma manera. Es compatible, aunque no lo creamos.

Ejemplo: Lorena, quiere salir con sus amigas el sábado en la tarde y Jorge, su pareja, prefiere quedar solo con ella. Aquí no hay un acuerdo. Validar es entender que ambos tienen necesidades diferentes. Y desde esas necesidades buscamos ver qué tenemos que CEDER.

Lorena, puede decir que hace mucho que no sale con sus amigas y que ella desea tener una tarde de chicas. Eso no significa que no quiera estar con su pareja. E incluso le ha invitado a venir luego y él ha dicho que no.

Jorge, puede decir que él, después de estar toda la semana trabajando, necesita un plan tranquilo y no estar con muchas personas.

Para llegar a un punto común se necesita negociar. Una negociación no es ganar y perder. Negociar es poner sobre la mesa lo que necesita la relación.

Negociación: Este sábado por la tarde no podemos estar juntos, pero, en la mañana podemos desayunar o en la noche ver esa película que tanto nos gusta a los dos.

¿Por qué es tan importante la validación?

Cuando nos sentimos validadas, sentimos que la otra persona nos comprende y se preocupa por nuestro bienestar emocional a su lado.

La validación puede servir como bálsamo para calmar el dolor, para aliviar las emociones, facilita la negociación, fortalece la confianza en una relación, porque donde nos podamos mostrarnos vulnerables no sentiremos miedo a ser juzgadas o criticadas.

La validación refuerza nuestra forma de comunicarnos.

Gracias a la validación podemos reducir la agitación emocional negativa. No sé si te ha pasado, pero cuando alguien no te puede validar, algo dentro de ti se agita e incluso dudas de lo que estás sintiendo.

Cuando te validan, dejan en evidencia que están ahí, te están escuchando, que hay un interés en tu vivencia. La validación es un recordatorio de la disponibilidad emocional para acompañarte.

La validación sirve como primicia para dejar en evidencia que no hay interés alguno en discutir o hacer que el otro cambie de opinión.

La validación regula nuestras emociones

Necesitamos la validación de los demás, el peligro es que a veces tu pareja no va a poder hacerlo en el momento exacto que necesitas sentirlo.

La validación es un abrazo que te ofrecen. Cuando una persona que amamos puede expresar que nos entiende y reconoce lo que sentimos, eso nos permite calmar nuestras emociones. Nos sentiremos aliviadas, reconfortadas y tranquilas en ese lugar. Pero, la parte contraria, cuando nuestra pareja no puede comprender, escuchar y aceptar lo que nos duele, eso nos puede llevar a sentirnos frustradas, incomprendidas, no escuchadas e invalidadas.

La validación te coloca como una pareja segura, respetuosa y empática

Cuando válidas a tu pareja, le ofreces a esa persona un lugar seguro, para sus emociones, sentimientos, miedos, inseguridades y heridas. Validar es invitar a la otra persona a expresar libremente lo que siente. Donde también hay apertura para buscar la mejor manera de ayudarle a sostener su propio malestar.

Lo más bonito de la validación en pareja es cuando la otra persona se siente en casa. La validación también significa: eres libre de exponer cómo te sientes en este lugar. Quiero saber más de ti. Quiero entender lo que eso significa para ti. Te haré entender mi forma de verlo y respetaré nuestra diferencia. Sé vulnerable a mi lado porque aquí no hay ningún peligro.

Ten presente

Validar es reconocer las emociones de tu pareja. Algunas serán intensas, ligeras, pero otras, no entenderás de donde han surgido. Cuando entendemos las emociones de la otra persona, estamos siendo RECÍPROCAS.

A todo el mundo le gusta ser apreciado, reconocido y validado por las personas que quiere. Aquí también es darnos a una misma lo que tanto esperamos de los demás.

Esto es validar

Te entiendo

No lo veo igual

Quiero escucharte.

¿Por qué le ves así?

¿Qué puedo hacer por ti?

Conmigo puedes llorar.

No pienso de esa misma manera, pero te respeto.

¿Qué necesitas de mí?

En resumen

Cuando validamos también estamos viendo el esfuerzo que hace la otra persona para mejorar o aportar valor a la relación.

La validación es conocimiento.

La validación es una herramienta eficaz para tener una comunicación sana en pareja.

La validación es un abrazo inesperado para acompañar a la otra persona.

Ponlo en práctica

Alexa Dacier

Psicóloga online

Terapeuta sexual y de pareja

AGENDA ABIERTA

Written by

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.