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Los malos momentos también son necesarios ¡La vida no es una fiesta!

Llevas tiempo intentando descifrar la vida y no puedes, cada vez que algo parece estar bajo control tienes que comenzar de nuevo y eso por más optimistas que seas, siempre duele. Parece que el universo no está de tu parte y todo va mal, muy mal. No sabes porque la vida es tan injusta contigo, y eso te llena de frustración y miles de pensamientos que te cuesta gestionar e incluso reconocer que están ahí.

Llevo años lidiando con el caos y no te diré que ha sido un proceso fácil amarlo o aprender a lidiar con él. Después de tanto dolor, tristeza, pérdidas y decepciones me costó entender que la vida no es una fiesta, que hay momentos malos, duros, tristes o desesperantes. Y está bien cuando las cosas van mal, sí, porque eso es señal de que estamos viviendo en el presente, que somos conscientes de las cosas que nos rodean.

La vida a veces puede ser una mierda y a veces todo parece no tener sentido, pero no deja de ser la vida, con sus alegrías subidas y bajadas. En ella hay momentos muy buenos que valen la pena vivir.

Y creíamos que la felicidad era algo estático y no es así. Está bien que a veces no tengas la menor idea de qué hacer con tu vida o te sientas perdida, nadie nos regaló una manual para vivir o hacer las cosas bien, suficiente ya hacemos con seguir cuando todo parece no tener sentido. Y no es algo que solamente te suceda a ti, estamos creciendo y parece ser que esta es la realidad de la vida adulta, vivir de crisis en crisis y encontrar un punto de equilibrio cuando todo va al abismo. 

Caer no es lo peor que te puede pasar cuando el abismo está presente. Lo peor es caer y no querer salir del pozo o del caos. Esto es una etapa, duele, pero va a pasar, así que no te acomodes tanto en estar mal. El caos no es un lugar para vivir en él, es solo un puente para transitar, para soltar, dejar ir y seguir con las cargas necesarias.

Diciembre siempre ha sido un mes donde la nostalgia se instala y me acompaña, es un punto de reflexión donde tengo que mirar hacia atrás y ver qué ha pasado un año más, donde agradezco, lloro, suelto y preparo mi mochila emocional para tener un año más ligero o intentar hacerlo. Seguir con lo que en realidad vale la pena, apreciar las personas que me han acompañado y han estado ahí, eso a pesar de todo es un tesoro que necesitamos aprender a valorar.

Cuando tocas fondo comienzas a ver la vida desde otra mirada, ahora quieres vivir sin correr o dejar tantas cosas para el después. Aprendiste que la vida es ahora y aunque todo no va bien, también se puede pedir permiso al caos para ser feliz en medio de él. La vida siempre tiene sus misterios, momentos bonitos donde somos “Felices” eso creemos. Llevo tiempo intentando entender qué es en realidad la facilidad y me cuesta resumirlo en una sola palabra, pero sin duda alguna ella no es estática en nuestra vida. Puede irse y venir en muchas ocasiones o puede estar siempre ahí y no darnos cuenta de ella, hasta ese momento que perdemos algo o alguien. Cosas de la vida. No esperes perder para valorar lo que ya no tienes. Siempre tenemos mucho más de todo aquello que creíamos que hemos perdido.

Esta locura de entender la vida es algo que muchos queremos descifrar. Pero, creo que entender la vida con lo compleja que es, nos puede llevar a perder la cordura. Sin duda alguna lo único que nos toca hacer, es vivirla, amarla, bailar con ella y ver qué podemos aprender de ella. Que no hay mejor escuela que la vida misma y las mejores lecciones siempre serán aquellas que no hemos elegido y duelen aceptar. No sé, el caos también tiene su punto bonito, eso necesito creer.

Los malos momentos también son necesarios

Y con esto no quiero venderte un optimismo barato, sencillamente quiero que seas consciente que esté mal momento no es una “maldición”, que esto ya tiene fecha de caducidad, pero hay que vivirlo. Va a pasar, no ahora, no cuando tú quieras, cuando tenga que pasar, porque así es la vida, ella no es una fiesta y a veces nos toca seguir incluso cuando no tenemos la menor idea de cómo hacerlo.

Los malos momentos también son necesarios, porque la vida no es siempre negro o blanco, hay más colores, recuerda que tenemos el alcor iris y a veces la vida es saltar de un color a otro, algunos colores serán bonitos y otros uff, difíciles de aceptar del todo.

Deja de creer que si eres siempre optimista todo te va a salir bien o tendrás el control de todo en tu vida. Spoiler, el optimismo está muy bien, pero hay cosas que no están bajo nuestro control y aceptarlo te ayudará a no caer en la frustración. Hay pensamientos que no vamos a poder gestionar y momentos que nunca veremos venir y eso no significa que no eres lo suficientemente optimista para evitarlos.

La vida no es lineal, en ella hay muchas curvas y son necesarias

Es necesario ser responsables con lo que sentimos cuando todo va mal, hay que sentir, aunque duela hacerlo. Porque cuando hay caos en nuestra vida es una señal de que hace tiempo estamos resistiendo a asumir los cambios que no queríamos hacer.

Deja de luchar con se fuerte y date el permiso de ser humana, entender que a veces la vida puede ser una fiesta, pero otras veces nos toca seguir sin música, perdernos, perder cosas o personas. No siempre vamos a estar bien y no hay nada malo en estar mal cuando es justificable.

  La vida no es una fiesta, deja de culparte cuando no hay música agradable en ella. O creer que retrocediendo es la mejor opción, la vida sigue girando incluso cuando no queremos movernos. Está bien si ahora no hay música en tu vida o si no tienes fuerzas para seguir bailando. Detenerse es tan necesario como el saber seguir.

Alexa ❤

Imágenes de: Adobe Stock

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Escrito por

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.