Carta para alguien que quiere dejar a su pareja y no sabe cómo hacerlo (Carta)

Hace tiempo que el amor ha desaparecido y no sabes cómo decirlo. Cuando dejamos de querer a nuestra pareja, la duda aparece y ahí nos vemos luchando con lo que sentimos y antes queríamos al lado de esa persona. El amor no muere de la noche a la mañana, es un duelo que vamos viviendo en silencio. Nos alejamos poco a poco y llega un momento que sin anestesia previa decidimos irnos. Aunque irse por lo sano es todo un reto, es necesario pensar en la persona que tenemos a nuestro lado. Nadie se merece sentirse usada/o cuando el amor termina. Y aunque lo vemos difícil el irnos por la alfombra roja, es posible irnos sin dejar tantas heridas.

No siempre podemos sostener lo que sentimos por alguien. En muchas ocasiones lo que sentimos son sentimientos fugaces, el amor requiere compromiso y ese compromiso siempre será el motor para elegir todas las veces necesarias a esa persona que está apostando por nosotros. El tema del amor no sabemos nada, pero, siempre creo que lastimar a alguien dentro de una relación, es algo que podemos evitar. ¿Cómo? Siendo los más honestos posibles con lo que sentimos y con esa persona que un día creíamos o decíamos querer. Ir con la verdad en la cara siempre es una garantía segura para crear vínculos más sanos.

Para ser buena pareja es necesario ser con el otro, el tipo de persona que quiero que sean conmigo. No siempre la otra persona está a la altura de lo que siento, pero, el punto importante aquí, es quedarnos al lado de alguien que cuando el amor se termina, tenga la valentía de irse sin hacer daño. Y ojalá, podamos tener esa valentía de a la hora de irnos de una relación no quedar como enemigos. Porque ese odio que se produce después de la ruptura es innecesario. El amor se puede terminar y eso no significa que tengamos que ser enemigos. Necesitamos mucha madurez emocional para despedirnos sin rencor o creyendo que esa persona fue lo peor que pasó por nuestra vida.

Si sabes que ya no quieres seguir al lado de esa persona, no le hagas perder tiempo a tu lado.

Si sabes que no harás nada para querer de nuevo a esa persona, vete de ahí.

No seas egoísta, no finjas tanto lo que no sientes. E incluso si es solo una duda ten la valentía de hablar con tu pareja, buscar juntos soluciones. No te imaginas el daño que hacemos, cuando sin anestesia previa le decimos a nuestra pareja que a su lado ya no somos felices.

Lo sé, en el tema del amor somos unos analfabetos, no siempre sabemos demostrar lo que sentimos. No siempre tenemos todas las respuestas para explicar lo que sentimos. Pero, si un día tuvimos la valentía de dejar que esa persona se quedará a nuestro lado y poner de nuestra parte para que la relación funcionara, ¿Por qué nos cuesta ser honesto/as con lo que sentimos?

Muchas veces ponemos como excusas que no queremos que esa persona sufra, te pregunto ¿Mentir no produce más sufrimiento a esa otra persona? Las mentiras que ocultamos son como la basura que no sacamos de casa, cuando el mal olor sale es difícil seguir ocultando la basura. Y así pasa con el amor, cuando fingimos, ocultamos lo que sentimos, eso no siempre se puede sostener en el tiempo.

Tenemos que ser valientes para dejar ir a alguien que no queremos. Irnos a tiempo es reconocer que, a pesar de tomar caminos separados, siempre te voy a desear lo mejor. Porque fuiste una pieza importante en mi vida y aunque ahora no podemos seguir juntos, siempre te voy a querer.

Y se nos olvida que el amor evoluciona y aunque el amor pasional desaparece, podemos sentir algo diferente por esa persona, cariño o gratitud por lo vivido. Creo que solo por esos sentimientos podemos irnos sin hacer daño.

A veces no sabemos diferenciar el amor del enamoramiento. El enamoramiento produce euforia, idealización y muchas expectativas. Cuando esto desaparece, llega el momento de comprometernos y sostener todas esas promesas que queríamos vivir al lado de esa persona. Comprometerse y hacer que una relación funcione es un acto de mucha valentía. El amor hay que construirlo todos los días y no es algo que solo se alimenta con palabras, los hechos son importantes para sostenerlo.

Cuando dejamos de querer a alguien podemos caer fácilmente en el sentimiento de culpa y aquí se trata de responsabilidad afectiva. El amor que no se cuida día a día, muere. El amor para que funcione necesitamos estar emocionalmente disponibles.

Tomar la decisión de dejar a alguien no es solo pensar en lo que ya no sentimos, es también ser conscientes que la otra persona tiene sentimientos. A esto se le llama responsabilidad afectiva. Elegiste a esa persona por algo, pues, aunque la decisión de irte es algo que te persigue, no tardes tiempo en dar el paso.

El amor se acaba y cuando esto sucede es necesario saber cómo decirlo y cuando. El momento perfecto no existe, los hijos, la casa, lo que tengas en común con esa persona son excusas para callar lo que en realidad sientes. ¿Cómo te sentirías estar al lado de alguien que no te quiere o te miente? En estos temas es siempre necesario ponernos en el lugar de la otra cara de la moneda. Cuando pensamos en el otro automáticamente llegará la decisión correcta.

Terminar una relación incluso dejando de querer a esa persona, no es nada fácil. Pero, si el amor ha desaparecido y sabemos que ahí ya no queremos estar, lo mejor es tomar esa decisión que tanto nos cuesta.

Deja de mentir e incluso mentir a esa persona. Deja de quedarte en un lugar que no sientes nada eso es comodidad y aprovecharse de la otra persona. No hay amor, ni ves a esa persona como una pareja a largo plazo en tu vida ¿Para qué quieres seguir ahí?

Alexa ❤

Imágenes de: Adobe Stock

Written by

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.