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Todo pasa

Era el año más difícil de toda mi vida, había perdido a una persona que amaba con locura, era mi debilidad, mi ángel que ahora me cuida en el cielo. Un año difícil, situaciones que me hacían ver quienes en realidad estaban y se quedarán a pesar de todo. Comencé a sentirme sola, había entregado mi corazón y mis mayores sentimientos a un cobarde que no le importó mi dolor para jugar sin piedad con todo lo que sentía por él. Me sentí; usada, traicionada, abandonada y muchas sensaciones que nunca había conocido en mi vida. Era difícil entender como estaba durmiendo con mi propio enemigo y nunca me había dado cuenta.

La vida nos regala cosas, que se nos hará difícil de asimilar. Llegarán personas a poner nuestras vidas patas arriba y otras a poner orden en medio del caos. Todo pasa, por más difícil que sea ver el fin, todo llega a su fin. La vida es cambio y esos cambios siempre nos dejarán una nueva lección por aprender.

[bctt tweet=”Todo pasa, pero no te olvides de sentir y vivir eso que tanto daño te esta haciendo.” username=”alexadacier”]

Personas llegan y otras se irán sin nosotros quererlo. Nuevos amores tendremos que vivir, nuevos proyectos por descubrir, lugares por visitar, situaciones que tendremos que afrontar, perdidas por asumir, ganancias para disfrutar. Son cambios, etapas, situaciones que tendremos que confrontar incluso cuando menos estemos preparados. Es la vida, nos enseña en medio del dolor lo listo que estamos para avanzar cuando más rotos creemos encontrarnos.

Para muchos, cambiar su vida de la noche a la mañana puede ser un dolor de cabeza sin fin y ahí fue donde toque fondo, porque de la noche a la mañana tenía que vivir cosas que nunca me imaginé que podría llegar a vivir.

No todo el mundo esta listo para asumir los cambios, no todo el mundo esta listo para descubrir la mejor versión que lleva dentro. No todo el mundo está en la disposición y en la entrega de enfrentar los cambios difíciles. No, la vida nunca nos prepara para lo peor, solo pasando por lo peor nos daremos cuenta de quienes somos en nuestras peores batallas.

[bctt tweet=”La vida no nos prepara para lo peor, nos prepara para lo mejor a través de los peor.” username=”alexadacier”]

Con el tiempo he tenido que asimilar, que todo pasa. Todo tiene un fin y un tiempo en nuestras vidas. Que jode ver como otros te joden la vida y juegan sin piedad contigo, pero créeme, el tiempo es justo para poner en orden todo lo que hasta ahora no hemos podido controlar en nuestras vidas.

Y me dolió ponerle sentido a muchas cosas que me han pasado, pero solo mediante ese proceso de entender el dolor podemos ver porque razón algunas personas y cosas deben salir de nuestras vidas. Te mereces lo mejor y la vida nos prepara para eso, cuando nos quita algo que creíamos que nunca íbamos a perder.

[bctt tweet=”Si algo dejó de funcionar, es la evidencia de que eso ya no era para ti.” username=”alexadacier”]

Solo nos toca afrontar; ya está, te ha pasado, has perdido, no puedes cambiar nada del ayer, avanzas o avanzas. Son lecciones, son procesos, etapas amargas que tendrás que vivir quieras o no. Y es ahí donde nos damos cuenta de que la vida puede cambiar en un segundo, que no somos un control remoto para tener todo en orden. No podemos cambiar lo que ya este hecho, solo nos toca administrar como vamos a sentir eso que tanto nos duele.

Sea bueno o malo, algo aprenderás. Una nueva lección tendrás que contar, una nueva historia de seguro iniciarás en tu vida. Sea quien sea que llega a tu vida, deja algo de huella en ti. Las personas que mas daño nos han podido hacer, nos han enseñado cosas que no queríamos ver, nos dan lecciones que criamos que no íbamos a superar. La vida a veces sabe ser muy justa.

Los cambios, aunque duelan, son y serán siempre parte esencial de nuestras vidas. Porque quien no cambia, no avanza para nada en la vida. Los cambios no te piden permiso para entrar en tu vida, llegan y dejan un desastre, donde no sabes que quieres, que buscas, que necesitas y como saldrás de eso. Y salimos, siempre salimos, porque a veces no es casualidad de que la vida nos elija a nosotros para pasar por las peores batallas.

No te voy a invitar a que compares tu vida con otros, todo el mundo tiene sus batallas, ni mejores ni peores, todos llevamos nuestras guerras internas. Deja de preguntarte el porque a mí, de quejarte, de hacerte la víctima. Es la vida, a veces no hay que pedir explicaciones, las cosas nos pasan y es ahí donde tenemos que aprender a seguir en medio todo. Si todo fuera de color de rosa, de seguro nuestras vidas serían muy aburrida. Ningún dolor es para siempre, nada es tan eterno para robarnos eternamente la paz.

Aprenderás, seguirás el curso de la vida, no te harás ni mas fuerte ni mas débil, sencillamente aprenderás a mirarte más en tus peores batallas y entender lo mucho que te necesitas para seguir cuando no quieres hacerlo.

[bctt tweet=”Nadie te va a salvar, esa tarea es sola tuya. ” username=”alexadacier”]

Pasará y lo sabes, porque has pasado por muchas situaciones en tu vida que creíste que nunca ibas a superar. Siempre sales de esas situaciones dolorosas, siempre encuentras la luz en medio de la oscuridad. Saldrás y ya verás como estarás preparado para nuevas situaciones en la vida. Las casualidades no existen, las lecciones dejan cicatrices para enseñarnos que tan fuertes fuimos en nuestros peores momentos.

Todo pasa:

Pero no dejes de sentir

No dejes de aprender de esa lección

No dejes de elegirte en medio de ese dolor

No dejes para mañana el comenzar de nuevo

No dejes que una situación difícil cambie por completo toda tu vida

No renuncies a tus sueños

No tomes decisiones serias

No te alejes de las personas que te quieren

No dejes que eso te robe la paz

Todo pasa, pero antes

Siente

Llora

Grita

Desahógate

Suelta

Aprende

Encuéntrate

Elígete

Acepta

Asume

Sigue

Avanza

Alexa 

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Escrito por

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.