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¿Por qué te cuesta tanto ser compasiva contigo?

Llevo un tiempo estudiando la autocompasión y aplicado este término en mi consulta. Creo que, si estamos buscando sanar, soltar, mejorar nuestra autoestima, la autocompasión es un pilar fundamental para poder conseguirlo. No te diré que es fácil ser compasiva cuando llevamos años, tratándonos con mucha dureza. Es un viaje donde hay muchas curvas y algunos aprendizajes.

Hace tiempo que tu mayor ocupación es; criticarte, juzgarte y ser muy dura contigo. La palabra autocompasión no entra en tu vocabulario. Te cuesta mirarte con COMPASIÓN e incluso con RESPETO. ¿Por qué llevas tiempo tratándote con tanta dureza?

 Cuando las cosas no van bien en tu vida, te castigas con la culpa y te presionas por sentir esas emociones incómodas en algunas ocasiones. Deja de huir de esas emociones, ellas, sencillamente, son mensajeras y quieren enseñarte algunas heridas que tienes pendientes por sanar.

No te das el permiso de ser vulnerable y tu voz crítica toma protagonismo. Llevas tiempo poniendo el foco únicamente en las cosas “NEGATIVAS” y de esa manera disminuyendo tu valía y olvidándote de tus fortalezas.

Te cuesta darle espacio a la incomodidad, a las cosas que no puedes gestionar. No eres amable contigo, porque eso para ti, es mostrarte “débil”. Estar ahí para ti debería ser tu mayor prioridad. Cuando la vida se derrumba y emocionalmente no estás bien, deberías, puedes aprender a contar contigo.

La autocompasión es brindarnos amor y velar por nuestro bienestar emocional. Es estar presentes en nuestra vida. Es sostenernos, como lo haríamos con una amiga que no queremos perder.

Cuando alguien se equivoca, intentas comprenderlo. Eres bondadosa, porque reconoces que las personas tienen derecho a cometer errores. Pero, cuando eres tú, la que se equivoca, la dureza que hay en ti sale y eso te hace sentir que no tienes derecho a fallar. Y de esa manera tu nivel de autoexigencia se instala y no quiere irse. De la misma manera que eres compasiva con otras personas, lo puedes ser contigo misma.

Afrontar nuestros errores y respetar nuestras sombras, es una manera de honrar y aceptar nuestra vulnerabilidad. Los seres humanos cometen fallos; toman malas decisiones, pasan por momentos difíciles, viven situaciones de pérdidas, se separan, tienen problemas económicos, esas cosas vienen incluidas en lo que significa ser una persona adulta.

¿Para qué sirve la autocompasión?

Para sostenernos cuando las cosas no van bien en nuestra vida.

Para acompañarnos cuando emocionalmente nos sentimos solas.

Para validar nuestras emociones y reconocer que a veces no podemos estar bien.

Para apaciguar el sufrimiento y darnos amor.

Para poner límites.

Para reconocer lo que merecemos e irnos de donde no nos quieren.

Para no esperar desesperadamente que los demás nos den algo que quizás no quieren o no pueden darnos.

Para escuchar nuestras emociones y ver qué mensajes quieren decirnos.

Cuando la autocompasión se instala en tu vida, comienzas a priorizarte. Ahora te miras, te comprendes, te escuchas, te acompañas. Haces las paces contigo misma, dejas de ser tan dura contigo. Te conviertes en una buena amiga para ti. La autocompasión es tan simple como tratarte a ti misma con la mayor bondad posible.

La autocompasión es reencontrarte con tu autoestima, esa relación que hace tiempo habías abandonado para complacer a otras personas.

Ser compasiva con una misma es cuestión de ACTITUD, claro, hay que practicarlo, educarnos para ser amables, bondadosas y respetuosas con nosotras. No es algo que surge solo, es práctica, compromiso.

Lo que das a los demás también te lo puedes dar a ti misma

La mayoría de las personas no nos tratamos de la misma manera que tratamos a los demás. A veces somos más compasivos con los demás, que con nosotras mismas.

En algunas ocasiones sabemos escuchar a los demás y nosotras no.

Somos muy complacientes con los errores de las personas que queremos. Pero, cuando cometemos un error, nos condenamos y nos juzgamos de la peor manera posible.

Muchas veces desarrollamos habilidades sociales para ser reconocidas, valoradas y amadas por otras personas. Todos queremos agradar, es parte de nuestra naturaleza. Pero, a veces, el foco lo centramos más en querer buscar la aprobación de las personas que nos rodean y eso es siempre un golpe letal para tu autoestima.

Cuando aplicas la compasión contigo misma, estás presente en tu vida. La autocompasión es cercanía. La compasión implica ser empática contigo; con tu dolor, con tu tristeza, con tu soledad, con tus miedos, con tus inseguridades. Por medio de la autocompasión te das el permiso de descubrirte, tienes un espacio para ver quién eres en diferentes etapas de tu vida

Ser compasiva contigo significa

Ser vulnerable y ser un ser humano. Es habitar con las dificultades desde un lugar de paz contigo misma. Implica mantener conversaciones incómodas contigo y a la vez cuidar tu diálogo interior. Transformas tu forma de tratarte en un escenario donde reina el amor, el respeto, la admiración y la compasión.

La autocompasión es ser coherente con lo que dices sentir por ti. Si dices amarte, lo demostrarás con hechos. Y la autocompasión no surge del vacío, surge de cómo es la relación contigo misma.

La autocompasión es un recordatorio de que no debes vivir en guerra contigo. Es saber que te necesitas y te necesitarás en muchas ocasiones. Tus experiencias del pasado, la manera que vives tratándote te pueden ayudar a comprender por qué tu autocompasión se encuentra de vacaciones.

Define lo que significa para ti la autocompasión

Si estás buscando aplicar la autocompasión e integrar este concepto en tu estilo de vida, tendrás que definir que es para ti. E incluso tendrás que ver cómo lo aplicarás en tu día a día.

Ejemplo

¿Cómo me trataré cuando me sienta insuficiente?

¿Qué me diré cuando me sienta sola y abrumada con mi vida?

¿Qué cosas evitaré decirme cuando sienta tristeza?

¿Cómo me hablaré cuando los demás decidan irse de mi vida?

¿Cómo me daré amor cuando sienta que no soy digna de ser amada?

Ve poco a poco

Una de las cosas que nos pueden llegar a ocurrir, es sentir culpa cuando nos damos cuenta de que hace tiempo nos estamos tratando mal. Cuando comenzamos a ser más compasivas con nosotras mismas, nos pueden golpear recuerdos de todos esos momentos, donde no fuimos capaces de tratarnos con compasión.

Tienes la capacidad de conectar con la autocompasión y hacer hueco a tu vida.

Alexa Dacier

Psicóloga online

Terapeuta sexual y de pareja

Imágenes: Adobe Stock

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Escrito por

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.