Perdóname por confundirte con el amor de mi vida

Ahí estaba yo, creyendo que eras tú. Y no, otra vez me volví a confundir, no eras tú lo que en realidad necesité tener en mi vida. Una equivocación que me costó mi paz interior. Lo sé, también fui culpable, me ciegue con lo nuestro y era inevitable pensar que tú en algún momento de mi vida podías llegar hacerme algún daño. Era notable que algo entre tú y yo no iba bien, nuestras conversaciones ya eran monótonas y tu frialdad conmigo decía que hace tiempo a mi lado ya no estabas.

Todo estaba bien y que error más grande fue el no darme cuenta de que algo grande venia de camino, y sí, llegó lo inesperado, todas tus verdades salieron a la luz, fui lo más fácil para esconder la persona extraña que siempre fuiste. Se supone que en la vida todo es una subida y bajada, pero entre tú y yo ningún problema llegamos a vivir, hasta llegué a pensar que éramos un equipo, parecíamos la pareja perfecta que era inevitable pensar que lo nuestro a su fin estaba llegando.

Dejaste de mirarme a los ojos, fui una extraña en tu vida. En varias ocasiones me preguntaba si en realidad eras la persona que quería en mi vida. El tiempo se alargaba, nos convertimos en dos amigos que dormían en la misma cama, entre tú y yo la pasión se había muerto. Ambos fuimos culpables de seguir juntos cuando el amor ya no estaba presente.

Que cobardía de tu parte, el aprovecharte de todo el amor puro que por ti llegué a sentir. Fue un error tuyo quedarte a mi lado, cuando ningún amor por mi sentías. No sé como se puede ser tan cobarde para seguir al lado de alguien que no amas. Créeme que, si no me elegiste todos los días en tu vida, fue porque fui mucho para lo que poco de mí te merecías.

De ti nada exigía, y creo que ese fue uno de mis mayores errores con lo nuestro. Me acomodé tanto en lo que teníamos que di por hecho que todo estaba bien entre tú y yo. Discúlpame por creer que contigo todo sería diferente en mi vida.

Deposité sin querer muchas expectativas en lo nuestro. Sé me olvidó poner una fecha de caducidad y vivir sin prisa lo que teníamos. Lo sé, las expectativas joden y mucho.

Te confundí con el amor de mi vida y creo que cualquiera podía hacerlo, eras casi la perfección que cualquier mujer podía pedir en su vida. No te culpo de nada, yo también soy la culpable de elegir siempre caer con la misma piedra en mi vida.

Te idealicé y que error fue darte en mi vida un puesto que nunca te merecías. Te confundí con el amor de mi vida, intente que fueras tú, el ultimo hombre de mi vida. Pero al final, era solo lo que yo quería y no fuiste lo que en realidad me merecía.

Te confundí con el amor de mi vida y fui una ciega para no ver todas las señales que siempre me enviabas. Te ofrecí un puesto muy grande en mi vida.  Discúlpame por creer que tú ibas a ser una pieza perfecta en mi vida ya completa. Que tonta fui por darte el protagonismo de mi vida y olvidarme de mis necesidades mientras conmigo solo jugabas.

Fue un error confundirte con el amor de mi vida, con esa persona que siempre se iba a quedar en las buenas y en las malas. Creí que contigo podía contar en cualquier momento de mi vida, pero era algo que solo era producto de mi imaginación.

Perdóname por creer que eras el amor de mi vida, no eras tú, era yo buscando en cualquiera lo que siempre me merecía en mi vida. Eras sencillamente el producto de todas las malditas expectativas que deposité en un extraño que llegó a mi vida.

Lo siento, te llegué a imaginar a mi lado por mucho tiempo. Creí que contigo podía vivir nuevas experiencias inolvidables. Pero no, volví a equivocarme una vez más eligiendo desde mis vacíos emocionales y no desde mi amor propio.

Perdóname, me equivoqué otra vez, creí que serías el amor de mi vida, quizás esa persona que iba a caminar conmigo en la misma dirección. Esa persona que lo iba a dar todo para que lo nuestro fuera algo de dos.

De verdad que no sé cómo podía confundirte con el amor de mi vida, con esa persona especial que me iba a regalar alegría y no tristezas en mi vida. Tuviste muchas estrategias que me hacían creer que eras esa persona que siempre se iba a quedar en mi vida.

Discúlpame de todo corazón por darte el sello de la mejor relación que llegó a mi vida, gran error de creer que tú podías ser una persona diferente a todo lo que había vivido en el pasado.

Quien ama no hace daño y mucho menos juega con los sentimientos de los demás, por eso no puedo decir que fuiste el amor de mi vida. No lo fuiste, para nada fuiste la persona que podía recibir libremente todo el amor que dentro de mi tenía para darte. Por mí podías sentir cualquier cosa, pero amor, amor nunca llegaste a vivir estando a mi lado. Tus hechos y tu forma de irte de mi vida dejan en evidencia que conmigo solo jugabas, te divertías con lo nuestro.

Una historia de muchas mujeres que han tenido que reconstruir su vida después que un cobarde jugará con sus sentimientos.

Me equivoqué en creer que a tu lado podía vivir un amor bonito y sin mentiras. Que ilusa fue creer que tú tenias algo honesto, sincero y fiel para darme. Si conmigo no pudiste ser lo mas transparente posible, es evidencia de que yo nunca fui una prioridad en tu vida. Te escondiste detrás de una mascará, vendiéndome un personaje que compré con mi amor propio, que chasco me llevé el darme cuenta que solo eras un cobarde más en mi vida.

No te guardo rencor, fuiste la persona perfecta para no llamarle amor a cualquiera que llegue ahora a mi vida. Me enseñaste a valorar que tipo de persona en realidad necesito y me merezco en mi vida y tú para nada eres lo que ahora quiero, busco o necesito. Perdón por creer que eras tú el amor de mi vida.


Alexa ❤️

Written by

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.