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Heridas emocionales, aquellas heridas que arrastramos por mucho tiempo.

Algunos dicen que las heridas emocionales son muchas veces  las que más duran en curarse en nuestras vidas. ¿Tú que crees?

Hola amigo de seguimos, hoy vuelvo a traer uno de esos temas emocionales  que muchos hemos vividos de manera consciente e inconsciente en nuestra vida.

Los momentos difíciles o situaciones dolorosas que hemos vivido, de manera directa o indirecta, van formando heridas emocionales en nuestras vidas. Esas heridas se pueden ver de diferente manera: humillación, injusticia, abandono, traición y otras que ya conocemos.

¿Qué son las heridas emocionales?

Son aquellas situaciones que producen en nosotros emociones intensas y dolorosas; tristeza, dolor, rabia, desesperación, celos y  a la vez se nos hace difícil aceptarlas seguir el curso de nuestras vidas.

¿Cómo identificar las heridas emocionales?

No es una tarea fácil el reconocer aquellas heridas que muchas veces llevamos con nosotros y no nos deja avanzar en la vida. Muchos han necesitado ayuda psicológica para encontrar ese detonante que les lleva a caer en un abismo sin fondo.

Las heridas emocionales tienen semejanza con las heridas físicas. Cuando nos detenemos en evaluar algunas cicatrices de nuestro cuerpo automáticamente recordamos esa experiencia, dónde fue o si nos dolió mucho.

[bctt tweet=”Identificamos las heridas emocionales partiendo desde las experiencias que ya hemos vivido.” username=”alexadacier”]

Sentir emociones no positivas es algo que nos pasa a todos, lo malo es el cómo aceptamos esas emociones negativas y cómo reaccionamos cuando ellas se hacen presentes en nuestro estilo de vida. Cuando no sabemos cómo gestionar nuestras emociones vamos acumulando lo que en psicología se conoce como sentimientos reprimidos, de ahí es que también vemos que algunas personas sacan cosas cuando no deben y te quedas, ahhh.

Los sentimientos reprimidos son aquellas emociones que guardamos por mucho tiempo en nuestras vidas, o cuando no sabemos cómo decir las cosas que queremos decir. Los sentimientos reprimidos saben sacarnos algunas facturas muy caras durante nuestro crecimiento personal en esta vida.

La tarea es saber decir las cosas que nos hace sentir mal, pero sin la necesidad de querer lastimar. Porque al final no hay nada que duela más, cuando alguien te dice cosas que cree de ti cuando está enojado, el enojo saca lo peor de nosotros y no creo que sea la mejor emoción para decir las cosas.

Las heridas emocionales perduran en nuestra vida el tiempo que nosotros decidimos que estén ahí, pero muchas veces no somos conscientes de esas heridas. A veces no sabemos cómo dejar ir o quedarnos con las cosas que en realidad importan en nuestras vidas. Cuando estamos heridos, de manera inconsciente seguimos tocando esas heridas y lamentablemente el dolor se hace más fuerte.

A veces nos cuesta sanar nuestras heridas porque aún no hemos pasado por unas etapas necesarias para sanarnos por completo.

1- Aceptar: ¡Ay, cuánto nos cuesta aceptar que las cosas no siempre deben ser como nosotros queremos que sean! ! O aceptar que aquella relación sentimental  tenía una fecha de vencimiento! Aceptar no es fácil, pero no hacerlo para nada es saludable, a veces nos cuesta, y mucho, reconocer que cosas sí y que cosas no deben quedarse en nuestras vidas.

A veces nos creemos débiles porque algunas cosas nos lastiman. Amigo mío, en este mundo no todo es de color rosa. Y muchas veces tendremos que vivir situaciones dolorosas para sacar la mejor versión que hay en nosotros, duele pero es la cruda realidad de la vida.

2- Darse el permiso:

Hace poco estoy aplicando algo que me encanta, ya les conté que voy viviendo a mi ritmo. Y es que muchas veces no nos damos permisos para hacer las cosas mal, ¿Quién te dijo que no puedes equivocarte? ¿Por qué necesitas encajar en todo? Creo que cuando dejamos de darnos permisos de manera indirecta tanto como directa, nos alimentamos de heridas emocionales que se quedan por mucho tiempo en nuestras vidas. Tengo que hacer las cosas así, tengo que conseguir tanto dinero al mes, tengo, tengo y tengo. Pero cuando nada de eso sale como queremos, ahí vienen unos sentimientos o emociones negativas que nos llevan a creer que no somos buenos, que no tenemos la capacidad para hacer y hacer.

Date el permiso de equivocarte, date el permiso de llorar, date el permiso de perder, date el permiso. Al final en la vida hay muchas cosas que no tienen sentido y querer buscarle sentido a lo que no lo tiene es caer en la locura. !Date el permiso!

3- No busques culpables, busca soluciones:

Aquí es donde somos unos expertos noveles, nos pasamos toda nuestras vidas echando la culpa a otros de las cosas que han hecho para herirnos. Y vale, yo también solía hacerlo y mucho, pero ¿Qué ganamos con esto? ¿Para qué alimentar aquellas cosas que no pudimos controlar?

Las heridas emocionales no se sanan por buscar culpables o pasarnos toda la vida preguntándonos ¿Por qué a mí? La única manera para sanar aquellas heridas que arrastramos en nuestras vidas es buscando soluciones. Soluciones que no están fuera de nosotros, soluciones reales cuando somos capaces de reconocer que nuestra vida necesita un cambio.

Pero sanar no significa que las huellas o las cicatrices no seguirán ahí, muchas veces creemos que aquellas cosas que nos hacen daño deben de irse por completo y hacer borrón y cuenta nueva. Algunas cosas y personas que nos lastiman siempre estarán ahí, la tarea es  encontrar como no dejar que nos afecte el tenerlo cercar de nosotros y si nos lastiman no dejar que se queden por mucho tiempo. ¿Cómo? Esa es la tarea por descubrir.

Algunas personas tienen esta capacidad y otras no. Lo más fácil es aprender a sustituir lo negativo con cosas positivas que tiene la vida, saber acariciarnos con el tiempo que es la mejor herramienta para sanar nuestras heridas emocionales. Pero no es quedarnos de manos cruzadas y dejar todo al tiempo, no, así no, el tiempo cura todo cuando nosotros vamos a la par trabajando esas heridas emocionales.

En resumen:

Aquellas situaciones dolorosas que no hemos sanado en el pasado, tarde o temprano siempre regresan a nuestro presente para hacernos reconocer que en la vida no se avanza con cargas emocionales que no nos pertenecen.

Cuesta mucho el poder dejar ir o aceptar algunas cosas en nuestras vidas. Hay cosas que a veces no deberían  pasarnos, hay cosas que no tienen significado y a veces es mejor que no lo tengan. La tarea es quedarnos con lo valioso que tiene la vida, lo que hoy somos y lo que hoy buscamos.

No dudes en escribirme para trabajar cualquier tema emocional, actitud positiva o amor propio. Escríbeme a Seguimosalexadacier@gmail.com

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Saludos. 🙂 🙂 

¡Seguimos!

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Escrito por

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.