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Carta para un amor del futuro

Cuando llegues te contaré todo lo que viví antes de tu llegada. Te contaré todas las veces que confundí a cualquiera contigo y lo feliz que fui con algunas personas que nada tenían para darme, también te contaré lo rota que estuve en muchas ocasiones y como me costó creer que tú algún día ibas a llegar. Te hablaré de mis locuras, las veces que intenté retener a personas que me hacían daño, sencillamente por escapar de la soledad.

En muchas ocasiones yo también fui la responsable de dejar que cualquiera entrara en mi vida. Sin querer deposité muchas expectativas en personas que no tenían los mismos valores que yo. Yo también fui la culpable de llamarle amor a cualquiera. Te prometo que aprendí lo suficiente para abrir menos el corazón y abrir más los ojos en las señales que siempre son visible cuando alguien no quiere quedarse a largo plazo en mi vida.

Te busqué en besos equivocados y en brazos de extraños, te busqué en personas vacías, frías y sin ganas de amar, te busqué en muchas películas románticas y no en mi realidad. Creí que ibas a venir pronto a mi vida, pero sé qué llegarás cuando ya me encuentre lista para estar a tu lado. Algo dentro de mí me dice que vamos a coincidir y quizás ese encuentro no sea mágico, pero será único y diferente.

Querido amor del futuro, tengo que decirte que no se me da bien elegir a las personas para que se queden a mi lado, soy presa fácil para ser cazada por los lobos que van disfrazados de ovejas, esos que juegan a querer y en ese juego lo único que hacen es hacer mucho daño. Tengo que decirte que a veces creo en el amor y otras veces no, otras veces recuerdo todas las lágrimas que derramé por un cobarde y me cuesta abrirme de nuevo.

A veces me veo a tu lado, porque sé que algún lugar del mundo estás y nos encontraremos para darnos todo el amor que tenemos para compartir y haremos de seguro todo lo necesario para estar juntos hasta que funcione. No quiero ponerte una fecha para que llegues a mi vida, lo único que quiero decirte que llegues cuando no lleve tantas heridas dentro y amar no sea un miedo para mí. Quiero que cuando nos miremos a los ojos, ambos nos encontremos en esa mirada, esa mirada que te hace quedar cerca de alguien que desnuda su piel y su esencia frente a un desconocido.

Tengo que decirte que me gusta darlo todo, no creo en un amor a medias, y quizás ahora sea un poco egoísta y sencillamente de un 50% el otro 50% es tuyo y no pasa nada si un día tengo que dar más de mi parte, pero en esa entrega no me voy a anular por ti. Aprendí gracias a las cicatrices que llevo dentro, que amar no es darlo todo y quedarme sin nada en esa entrega.

Esperar por ti, será algo que me llenará de mucho placer hacer. En esa espera iré uniendo las piezas rotas que llevo dentro, sanando sin culpa las decepciones que me sellaron en la vida. Me voy a entregar a mi misma, seré mi prioridad y me daré todo el amor que esperé de personas pasajeras en mi vida. Antes que llegues prometo amarme y estar en paz conmigo. Porque no te daré nada que no sepa darme a mi misma. Eso no es amor.

Sé que serás esa persona que amará mis imperfecciones y te quedarás en las malas, ya he tenido suerte con tener personas que se queden en las buenas, lo difícil ahora es coincidir con alguien que lo de todo, cuando las cosas estén mal.  Yo no quiero darte la responsabilidad de hacerme feliz, esa tarea es sola mía. La única responsabilidad que te quiero dar es que lleves la honestidad en la cara y el respeto en el alma. Te pediré que cuando decidas irte, lo hagas por lo más sano posible, no te pediré que no me hagas daño, pero si valoras todo el amor que pienso darte y eres agradecido, hacerme daño será algo imposible para ti.

En mi vida hasta la fecha creo que no me he sentido amada del todo, muchos intentaron amarme, pero en ese intento lo único que hicieron fue alimentar su ego y los vacíos emocionales que llevaban dentro. Yo no creo que el amor es hacer daño y disfrazarlo de mentiras, por eso hasta la fecha el amor de mi vida sigue dando vueltas en brazos equivocados.

Tuve que aprender con el alma rota, que a veces sin querer lo doy todo a personas que merecen poco de mí. O quizás personas como yo sencillamente dan todo y abren los ojos al final del juego, de algo que habíamos confundido con amor.  He confundido el amor tantas veces en mi vida, que a la verdad estoy pensando en darle un premio a todos esos actores que lo único que hicieron fue actuar en una obra de teatro en las relaciones pasadas.

Y en el futuro nos reiremos de esta carta y voy a creer que el universo a veces se pone a nuestro favor por responder esas peticiones locas que llevamos en el alma. No es mucho pedir que la vida nos de la oportunidad de amar a alguien que lleve amor en el amar y ganas de ser amado en el corazón.

Vas a valer todas esas lagrimas que derramé por personas que pasaron por mi vida y se fueron haciendo daño. Vas a valer todas esas navidades que me sentaba en mesas de personas que no eran para nada la familia que necesité en mi vida. Vas a valer todas esas noches de soledad que lloraba por alguien que nunca quiso quererme. Vas a valer los abrazos que necesité cuando más sola me llegué a sentir cuando tenia que asimilar como alguien podía jugar con mis sentimientos. Vas a valer toda las penas y las decepciones del pasado.

¡Te espero!

Alexa


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Written by

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.