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Carta para alguien que ya no cree en el amor

¿Existirá el amor? Te preguntas después de tantos intentos para conseguirlo.

¿Me amaran? Tienes duda sobre ello, después de ver como muchas personas fingieron sentirlo e irse sin mirar atrás cuando más entregada te llegaste a encontrar. Tu concepto sobre el amor parece algo solo real para las películas de Disney o Series de Netflix.

¿Aún queda alguien para mí ahí fuera? Sobre esto no tienes fe, cada día lo ves imposible, crees que es algo de cuestión de suerte y que ahora mismo alguna maldición te ha caído. Todas las personas que pasaron por tu vida tienen pareja e incluso hijos. ¿Por qué a ellos les va bien en el amor y a ti no?

Muchas experiencias negativas llevas en nombre del amor, relaciones tóxicas, amores a medias, cobardes emocionales, infidelidades presentes, tiempo perdido en lugares equivocados, relaciones falsas desde el principio, hombres emocionalmente no disponibles. La lista podía seguir creciendo y tus ganas de amar seguirían disminuyendo. Miras tu curriculum sentimental y lloras por tantas experiencias negativas. ¿Existe el amor?  

Amar es un reto de personas valientes, de aquellos que saben darse por entero y seguir completo al lado de alguien que tiene mil excusas para irse y aun así deciden quedarse.  Amar es COINCIDIR con alguien que desde el principio te habla de que quiere contigo, sus intenciones y que espera de ti.  Porque lo más inteligente es hablar a la cara y con la mayor honestidad posible que vamos a construir al lado de esa persona que quiere entrar en nuestra vida.  

Tus experiencias del pasado son aprendizajes para elegir un poco mejor a quien llamaras amor. El amor más que buscarlo, se construye y aunque te crees que no está a tu disponibilidad, si eres merecedora de que alguien te quiera a lo bonito. No dudes más de eso, por favor. Ahora toca alimentar tu tanque de amor, para luego compartirlo con otra persona que no quiera anularte. Llegará esa persona que encajará perfectamente con todo lo que deseas en el amor.

A veces crees que hay algo malo en tu forma de amar y a la verdad, sabes que no es así. Lo único malo es donde te entregas y todas esas expectativas artificiales que depositas en personas que no pueden dártelo.

El amor no es para mí, una frase que repites y te lleva a sabotear relaciones que si pueden funcionar. Te ves hundida desde hace tiempo por relaciones del pasado, eres infeliz por personas que desde que se fueron de tu vida son felices. Te castigas y te sientes culpable por esas relaciones donde lo diste todo y solo saliste con las manos vacías. Donde no quisieron valorar todo lo que sabes dar, no es pérdida. ¡Deja de castigarte!

Relájate, ahora lo tienes muy claro, no te vas a entregar en las manos de cualquiera. Ahora mismo sabes muy bien lo que te mereces y eso no es negociable en tu vida. Ahora sencillamente quieres apostar por un amor que este a la misma altura de todo lo que tienes para dar.

Te toco reconstruirte sola después de salir hundida de finales que nunca viste venir. Sin querer te viste maldiciendo a esas personas que pasaron por tu vida, dejándote aprendizajes letales para no amar a cualquiera. 

La próxima persona que pase por tu vida no quiere vivir en tu pasado, quiere estar en tu presente. Por eso, intenta dejar lo más lejos posible esas relaciones que no funcionaron. Tu pasado es tu pasado, ya tienes las herramientas necesarias para construir un amor saludable y estable en tu vida.

No renuncies al amor, renuncia a esas personas que cuando entra en tu vida tartamudean en decirte con sinceridad que quieren contigo. El amor no es el problema, el problema es no ser consciente de que a veces por soledad le damos un espacio a cualquiera en nuestras vidas.

No olvides que el amor es un sentimiento personal, que se alimenta con nuestros valores y forma de ver la vida. Por eso es tan importante que entiendas que la próxima persona que entre en tu vida debe caminar en tu misma dirección y tú en la suya. Trabajo en equipo se llama.

Quizás te han lastimado tanto que crees que no te mereces un amor bonito. No busques que nadie te salve o venga a rescatarte, el amor no es para darlo y quedarnos vacías, es entregarlo y recibir lo mismo.

El amor es algo que se da, no hay que ir tanto detrás de él. Si no fluye lo mejor es salir corriendo. Querida, el amor no es un maratón o un trofeo por conseguir, no es romperte y mucho menos anularte para que alguien te quiera. Ni mucho menos es una competencia porque tu grupo social todos están con parejas. ¡Cuidado, cuidado!

Renuncia a esas situaciones que te marcaron, ama cada cicatriz que llevas en el corazón, porque, que valiente fue de tu parte el querer todo con alguien que solo estaba de paso en tu vida. 

Agradece la libertad que ahora tienes para elegirte a ti y cuidar tu fuente de amor para la próxima persona que llegue a tu vida.

Dejar de creer en el amor es seguir con heridas abiertas del pasado. Y aunque te rompiste en mil pedazos al lado de personas que no quisieron quererte, no siempre las cosas serán así. Confía que algún día cuando en realidad te encuentres preparada, vas a COINCIDIR con ese amor soñado. ¡Suerte!

La próxima relación que llegue a tu vida, intenta soltar tus miedos del pasado, intenta hablar de sus expectativas y PEDIR lo que ahora quieres vivir. NUNCA MÁS renuncies a quedarte en los lugares que quieren valorarte como tanto te lo mereces.

Siempre podrás encontrar muchos amores a lo largo de tu vida. En muchas ocasiones podrás elegir un nuevo amor que quiera caminar contigo y construir algo bonito entre dos.  

Repite de manera frecuente afirmaciones que te ayuden a creer que si eres merecedora de ese amor que tanto estas desando.

Soy suficiente para quien sabe lo que quiere en su vida

Merezco que me amen como tanto lo he deseado en lugares equivocado

El amor si existe y lo puedo encontrar en algún momento

Soy merecedor de que alguien quiera amarme

Alexa ❤

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Written by

Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.