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Enfócate ahora.

Enfócate ahora.

Durante el recorrido de nuestra existencia idealizamos o buscamos el querer hacer cosas nuevas y novedosas en nuestras vidas. Nos suelen llegar ideas que nos llenan de ilusión, nuevos proyectos surgen en nuestras vidas. Nuevas expectativas que queremos obtener y esas expectativas nos llenan de vida para creer y obtener aquellas cosas que queremos emprender.

Muchos de nosotros creemos y buscamos un futuro mejor y diferente. Esa búsqueda de buscar cosas nuevas nos llena de confianza, seguridad, energías, ilusiones y un millón de sentimientos positivos que nos ayudan a creer en medio de todo.

Pero, el pero que nuca falta. Cuando esa búsqueda de cambios o nuevos proyectos no obtienen el resultado que esperamos obtener, las ilusiones y las energías de conseguirlo disminuyen, de este modo el espíritu inspirador va tomando otro color y nos sentimos débiles al no poder obtener eso que tanto buscábamos.

Las expectativas que no se cumplen, muchas veces nos hacen abandonar y no querer emprender aquello que no pudimos emprender en el tiempo que queríamos emprenderlo.

[bctt tweet=”´´Algunas pérdidas nos llenan de ganancia y aprendizaje´´ ” username=”alexadacier”]
Hoy quiero hacer una invitación de enfoque:

¿Qué sucede cuándo no obtienes aquellas cosas que quieres emprender?

¿Qué plan de acción estás haciendo para obtener aquellas cosas que tanto buscas?

¿Qué cantidad y calidad de tiempo le estás dedicando a tus metas o sueños?

¿Qué cosas necesitas dejar para emprender aquellas cosas que tanto buscas?

Enfocarse es: construir, ejecutar, hacer, apuntar, guiar, obtener.

Para tener un enfoque en nuestras vidas es necesario tener claro que cosas y que objetivos queremos emprender en nuestra vida.
Somos lo que pensamos y pensamos lo que somos.

Ahora bien, sabemos que las cosas negativas nos arropan de manera frecuente en nuestras vidas, nuestro cerebro almacena más las cosas negativas que las cosas positivas. De nosotros solo depende el poder almacenar el mayor cúmulo de cosas positivas en nuestras vidas para poder tener en medio de cualquier situación una actitud positiva.

Es necesario enfocarnos en aquellas cosas que sí podemos hacer. Muchas veces quedamos frustrados o gastamos tiempo innecesario en cosas que no dependen de nosotros. Y cuando estas cosas nos pasan nos llenamos de un sentimiento llamado fracaso con el que no queremos hacer y tener claro que cosas sí dependen de nosotros.

Muchas veces le dedicamos más atención a aquellas cosas que no podemos hacer, eso surge cuando no somos realistas y nos olvidamos de aquellas capacidades que ya tenemos.
Aquellas cosas que le dedicamos más atención determinan hacia donde nos dirigimos. Nuestros pensamientos se convierten en nuestros sentimientos, y esos sentimientos se convierten en aquellas emociones que dominan nuestras vidas y actitudes.

Para estar enfocados de manera consciente es necesario estar viviendo el presente. Las cosas del pasado es necesario dejarlas en el pasado y las cosas del futuro es necesario dejarlas en el futuro. Así de esta manera estaremos dando el todo por el todo por las cosas que podemos y debemos hacer en el ahora.

´´ El secreto del cambio está en enfocar toda nuestra energía, no en combatir contra lo viejo, sino en creer en lo nuevo´´ Sócrates.

Enfocarnos en las cosas que sí podemos hacer nos permite darle el cambio necesario a esas cosas que sí podemos cambiar. De nada nos sirve agobiarnos con las cosas que no pudimos alcanzar, esas energías de culparnos y no querer seguir nos ciega y no nos permite ver qué aprendizaje podemos obtener de aquello que no pudimos emprender.

Cuando somos conscientes de aquellas cosas que sí podemos hacer, nos llenamos de energías y de las fuerzas necesarias para poder obtenerlas.

Para poder cambiar y tener dominio de nuestras vidas, es necesario aprender a tomar control de nuestras emociones tanto positivas como negativas.
Perdemos el enfoque cuando:

No somos conscientes de nuestras emociones.

Cuando nos acusamos y nos criticamos por aquellas cosas que no pudimos hacer.

Cuando no dedicamos tiempo y calidad a las cosas que sí podemos hacer.

Cuando se nos olvida vivir y disfrutar el presente.

No podemos olvidar que muchas veces dejamos de enfocarnos en las cosas que podemos hacer porque dejamos que un factor determinante nos agobie y nos llene de dudas.

Este factor es el señor miedo.

Todos nosotros en un momento de nuestra vida hemos temido a algo o alguien, temer es normal. Lo único que no es normal es dejar que estos temores nos roben las ganas y los deseos de obtener aquello que sí podemos obtener.
El miedo nos domina cuando:

Cuando no creemos en las cosas que sí podemos hacer.

Cuando dejamos que un error nos robe las ganas de hacer aquello que sí podemos hacer.

Cuando no le buscamos el lado positivo a las cosas negativas.

Cuando no aceptamos que somos humanos, y que tenemos todo el derecho del mundo para equivocarnos.
Es necesario:

Tener claro y a la misma vez especificar las cosas que nos motivan. Con esto buscaremos las herramientas necesarias para obtener y mantener aquellas cosas que buscamos.

El por qué y para qué debe ser una herramienta vital para poder enfocarnos en las cosas que sí podemos hacer. Esto nos ayudara a tener objetivos claros.

Visualizar aquellas cosas que sí podemos hacer. La visualización nos permite darle forma a aquellas cosas que queremos obtener basándonos en las cosas que tenemos a nuestro alcance.

Tener un equilibrio entre las cosas que buscamos y las cosas que tenemos.

Conocer que cosas o personas nos roban la capacidad de estar enfocados.
Tarea:

Identifica que cosas o personas te roban tu capacidad para mantenerte enfocado.

Identifica que cosas necesitas mantener en enfoque.
Establece objetivos claros.
¿Qué quiero?
¿Cómo lo quiero y para cuándo lo quiero?
¿Qué estoy haciendo para obtener aquello que tanto quiero?
¿Ahora mismo cuáles son tus compromisos por las cosas que sí puedes hacer?

Saludos.
¡Seguimos!

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Alexa Dacier

Alexa Dacier / Psicología / Terapeuta sexual y de pareja
Todos necesitamos donde apoyarnos cuando emocionalmente creemos que no podemos más.

Aquí nos damos el permiso para:
Sentir.
Soltar.
Amar.
Aprender a poner límites.
Reconstruir nuestros vínculos afectivos.
Sostener relaciones sanas.
Aplicar la autocompasión.
Cambiar el dialogo interior.